Marcela Brizuela de Ledo, la madre del conscripto Alberto Ledo, le exigió públicamente a la presidenta Cristina Kirchner que aparte de su cargo al jefe del Ejército, César Milani, quien está imputado por el encubrimiento del crimen de su hijo, desaparecido en 1976, en esta provincia.
«A la Presidenta le pido que recuerde las palabras de su marido [el fallecido ex presidente Néstor Kirchner] cuando llegó al poder y dijo que no quedaría un solo represor en la impunidad, y que todo el que sea culpable merece un traje a rayas. ¿Por qué tiene que estar un represor en un cargo como el que está ostentando hoy el señor Milani?», reclamó la madre del soldado riojano.
La mujer preside la organización Madres de Plaza de Mayo en La Rioja y desde hace 38 años lucha para conocer la verdad detrás del crimen de su hijo, quien cuando desapareció revistaba en el Batallón de Ingenieros de Construcciones 141, donde se desempeñaba como asistente del actual jefe del Ejército.
Con su pañuelo blanco atado en la cabeza, Brizuela de Ledo se sentó ayer por primera vez, cara a cara, frente al juez federal Daniel Bejas y le exigió que no demore más el llamado a indagatoria de Milani, como requirió el 22 de diciembre último el fiscal Carlos Brito. «Lo que queremos es que Milani venga a declarar. Es un traidor, un represor, un genocida, como fue Videla; está ocupando el lugar que ocupó otro represor genocida como Videla», argumentó Brizuela de Ledo, ante una consulta de LA NACION.
La mujer, de 84 años, visitó los tribunales locales acompañada por su hija, Graciela Ledo, y señaló que en la audiencia que mantuvieron con Bejas, el magistrado escuchó sus planteos y les manifestó que la causa está encaminada. «Nos dijo que el juicio de mi hijo está encaminado, entendemos que se está ocupando. Le pedí que me permita saber qué ha pasado con mi hijo y que el culpable vaya a una cárcel común. No quiero dinero; lo único que quiero es encontrar a los culpables», expresó.
Brizuela de Ledo opinó que el magistrado ya cuenta con elementos de prueba suficientes como para citar a Milani. «Entendemos que el juez ya podría haber llamado a indagatoria a este señor», expresó. Lamentó, además, que algunos referentes de los derechos humanos vinculados al Gobierno no se hayan solidarizado con su causa: «Sentimos la soledad y la falta de respaldo de la organización a la que pertenezco a nivel nacional. Yo nunca hubiera pensado que Hebe [de Bonafini] recibiera a un militar, porque nuestros hijos no querían eso. Nunca hubieran permitido que ella abrazara a un militar como Milani, con todos los cargos que tiene en su contra», dijo.
Bejas les explicó a las familiares del conscripto Ledo que antes de definir el llamado a indagatoria de Milani hay otros planteos que deberá resolver, sobre todo, la recusación que la defensa presentó contra Brito «por temor de falta de objetividad».
«El juez nos dijo que quiere ir caminando con pasos seguros para no dar pie a que la defensa presente otros incidentes, lo cual retrasaría la causa. Quiere ir resolviendo parte por parte, para estar seguro cuando realice la citación a indagatoria», informó Graciela Ledo.
Minutos antes de reunirse ayer con las familiares del conscripto, el juez Bejas encabezó una audiencia en la que el fiscal y los abogados de Milani, Adolfo Bertini y Manuel Bonnin, presentaron por escrito sus argumentos respecto de la recusación planteada.
Según informó la secretaria de Derechos Humanos del Juzgado Federal N° 1, Virginia Duffy, «no hay un plazo establecido» para que el magistrado resuelva esa cuestión. Explicó que «todo dependerá del grado de complejidad que representen los escritos presentados por la defensa y por el fiscal». En su estrategia para apartar a Brito de la causa, la defensa del actual jefe del Ejército denunció al fiscal ante la Procuración General de la Nación, que conduce Alejandra Gils Carbó, solicitando que se le inicie un sumario «por mal deempeño».





