Inicio / Sociedad / Mario Pereyra: «El kirchnerismo deja un país dividido y enfrentado”

Mario Pereyra: «El kirchnerismo deja un país dividido y enfrentado”

Desde hace 30 años lidera las mañanas de la radio con un estilo inconfundible. Polémico, capaz de generar un aluvión de reacciones de la audiencia con temáticas de la vida diaria, Mario Pereyra es sinónimo de radio en la provincia. Junto a Rony Vargas fueron capaces de construir una de las emisoras más grandes del país desde el interior: Cadena 3.

Sin embargo, asegura que no está satisfecho con lo hecho: “Me gustaría haber ayudado a hacer un país mejor. Y lamentablemente hay días en que pienso ‘qué fracaso que tuve en eso’”.

Pereyra recibió a PUNTAL de Río Cuarto en la oficina a la que jocosamente llama “el confesionario” y por la que pasan las personalidades más destacadas de la vida política. “Si estas paredes hablaran…”, bromea mientras se predispone a hablar de todo y de todos.

¿Por qué se reprocha no haber hecho más por el país?

Me siento como desanimado por ahí de ver que el país no avanza, y seguimos igual, con la misma dicotomía, la misma desorganización. Y nadie quiere tirar para adelante, para que el país sea mejor. Y cada cosa que alguien quiere hacer hay un problema. En Córdoba quieren hacer el Solo Bus y ya hay lío. Esperen a que lo hagan y veamos si funciona. Funciona en todo el mundo, ¿por qué no va a funcionar acá? Cuando quisieron hacer el subte, lo mismo; que no se podía, que la plata. La politiquería barata, que si hacen eso se van a quedar con mucha guita porque eso mueve mucho dinero… Esas cosas a mí me desesperan.

La sensación de que a cada solución le encontramos un problema…

Claro! Algo así decía Facundo Cabral en uno de sus discos. Y es así.

¿Y esa sensación no le hizo pensar en dejar su lugar y correrse a la arena política?

Porque se especuló mucho con esa posibilidad…

No, no, no llego a eso. Sí se habló mucho, pero no. Es cierto que tuve ofrecimientos de todo tipo, pero no. Conozco a todos los políticos, todos pasaron por acá; esto -la sala de reuniones de la Cadena 3- es casi un confesionario de gobernadores, ministros, candidatos a presidente. Todos pasan por acá, y siempre trato de ayudar. no me importa que gane uno u otro, sí quiero que el país cambie. Es muy preocupante lo que nos pasa como país. Porque tenemos para ser un gran país y no lo aprovechamos. Eso a mí me pone mal.

¿En la incapacidad de encontrar ese rumbo y ese despegue ingresa la clase política en general?

No, no. No hay democracia sin políticos. La gente por ahí los quiere meter a todos presos y no es así. De dónde salen los políticos sino de la misma sociedad. Y se ve que hay gente nueva que participa de política y también corren la misma suerte. Y hace unos 10 años dije al aire, y eso debe estar grabado incluso, que no se preocuparan porque ya iban a venir por nosotros los periodistas también. Y ahora ya vinieron. Este Gobierno ya vino por los periodistas y estamos todo el día en el tapete. Y algunos periodistas ayudan a que estemos en el tapete.

¿Qué le genera eso de que los periodistas sean por ahí encasillados de un lado o de otro?

Eso no me preocupa. Si hay pluralidad me parece bien que haya un diario La Nación y otro como puede ser Página 12 o Tiempo Argentino. Después cada uno lee el que quiera. Mientras eso ocurra y haya pluralidad en las radios, en la televisión o en los diarios, bienvenido sea. Eso no es el problema.

¿Cuál es el problema?

El problema es el enfrentamiento porque sí. Por el hecho de estar de un lado o de otro. Eso me disgusta, me pone mal. Porque podemos tener pensamientos distintos, pero cada uno tiene el suyo y podemos hablar todos. Así funciona en todo el mundo. Pero estamos mal, la gente tiene mal sabor de boca, está como enojada la gente. Hay mucha pobreza y eso también dificulta mucho las cosas.

Más allá de las estadísticas…

Sí. Más allá de lo que diga Cristina o no, hay mucha pobreza. Y ojalá se pudiera mejorar eso, no destruyendo al que tiene si es que lo logró como corresponde. Hay que hacer subir a los que están más abajo en el nivel socioeconómico, los que están sumergidos. Y hay que enseñar la cultura del trabajo. Este país, por distintos motivos políticos ha hecho que no exista esa cultura. Qué le podemos pedir a un chico de una villa que lo ve todos los días al padre, durante 20 años, que nunca trabajó. Yo veía a mi padre que todos los días trabajaba.

Muchas veces falta esa referencia…

Claro. ¿Qué niño en las villas ve a su padre trabajar todos los días? Y para colmo muchos tienen a sus padres que son delincuentes profesionales o simplemente ve que fracasa en todos los intentos de conseguir un buen trabajo. Y que no puede porque la sociedad lo maltrata, tampoco da buenos trabajos o no paga bien. Las frustraciones también están en los hogares.

¿Cómo ve el rol de los subsidios?

Son pésimos. Pueden ser buenos en un momento de la vida de una persona. Una ayuda para salir de eso. Porque si el padre se conforma con que le tiran mil pesos de un lado, 500 de otro y el chico ve que la madre además cobra 500 por otra ayuda social; pensará que así es la vida.

No ve que se de esa transición del subsidio al empleo…

Bueno, pero alguna vez hay que hacerlo. Hay que empezar.

Y en ese marco, ¿cómo ve el 2015, un año eminentemente electoral?

Siempre tengo esperanza. Se tiene que producir un cambio de gente joven en el país, con otra visión. Hemos probado de todo, militares, peronistas, radicales. Pero estamos siempre igual, o peor.

¿Y la oferta electoral que existe lo entusiasma?

Me entusiasman algunos estilos. Por ejemplo, Macri puede ser un tipo interesante. De la Sota es de los más grandes pero con mucha cintura política, que es tranquilo, que tiene paciencia, no es un loquito. Más bien es tranquilo y conservador dentro de sus ideas. ¿Será Scioli el otro?

En el oficialismo hay más candidatos…

Del Gobierno al único que veo y al que traté 2 o 3 veces y me parece interesante es -Florencio- Randazzo. Se lo ve un hombre sólido, distinto, inteligente. Y después intenté preguntarle a otros políticos sobre lo que piensan de Randazzo y casi todos coinciden en rescatarlo como lo único positivo del kirchnerismo. Así que hay algunas figuras que pueden ser.

¿Es una utopía la carrera de De la Sota dentro de ese lote de candidatos?

Creo que la tiene muy difícil.

¿Por qué lo cree?

Creo que para todo hay un momento. Kirchner fue una casualidad en el país, un hecho fortuito. Por ahí puede volver a ocurrir, pero es muy difícil. Y la Argentina ha vivido así, con muchos frutos de casualidades. La vida también es así. Pero volviendo a los candidatos, hay variedad y creo que la gente tiene para elegir.

¿Cómo evalúa las gestiones de De la Sota en Córdoba?

Creo que gobernó bastante bien, más allá de las críticas. Todas las personas tienen críticas, pero es para mí uno de los más potables. Macri, porque es lo nuevo. Scioli, le pongamos que también es de lo nuevo, aunque tendría unos peros. El otro es Massa, que también podría ser. Habría que verlo.

¿Le parece necesario dar un giro de timón en la política nacional?

Sí, una vuelta. Hay que buscar para ver qué pasa. A ver si mejoramos. No puede ser que estemos odiándonos todos. Lo que logró este gobierno de Cristina es tremendo.

Nos enfrentó de una manera brutal. Pero también son cosas del peronismo, recordemos lo que ocurrió con Perón cuando eras peronista o antiperonista. Ahora sos kirchnerista o antikirchnerista. No puede ser! No hay que ser anti nada. Pero te llevan a eso, te empujan.

¿Cómo ve la economía?

Insisto en que hay mucha pobreza. Cómo se rescata a esa gente. ¿Dando dádivas?

Se perdió la cultura del trabajo y eso es el resultado de que muchos fueron cayendo en ese pozo y no pueden salir de ahí. Ojalá todos tuvieran buenos ingresos. Pero si no arreglamos la economía creo que el país no cambia en nada. Para mí la economía debe funcionar bien. Hay que arreglar la inflación! Porque muchos dicen que con inflación se puede vivir, pero los que estamos bien podemos vivir con inflación! ¿Y el resto? Es un flagelo muy grave.

Volviendo a De la Sota, dijo que no será candidato a gobernador y eso abre la sucesión…

Sí, pero la sucesión va a ser Schiaretti.

Lo da por hecho…

Creo que sí. Habrá elecciones internas, todo lo que quiera pero me parece eso. Hay elementos nuevos y jóvenes como el ministro de Desarrollo Social, Daniel Passerini, o el de Industria, Martín Llaryora.

¿Y fuera del peronismo?

Y el radicalismo lo tiene a Ramoncito (Ramón Mestre, el intendente de Córdoba), pero habrá que ver si le da para ser candidato a gobernador. Él quiere. Todos quieren ser gobernador. Juez quiere serlo.

El mismo Aguad…

Sí, pero Aguad iría en una coalición con el PRO que sería muy interesante en el sentido político. Porque a Macri en Córdoba le va a ir muy bien en las elecciones y va a traccionar a quien vaya con él. Y si es un tipo equilibrado, juicioso, no que esté mal con la sociedad puede ser algo interesante.

¿Y del peronismo, Schiaretti?

A pesar de que va a representar a la vieja guardia, creo que va a hacer una muy buena elección porque además se fue con una buena imagen del gobierno.

Gonzalo Dal Bianco

gdalbianco@puntal.com.ar

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo