Los últimos datos socioeconómicos de la Argentina no fueron alentadores. Hayan sido de organismos oficiales, académicos o privados, los diferentes informes han descripto un escenario complicado del país, a pesar de las medidas macroeconómicas adoptadas por el Gobierno nacional. Y ayer se sumó una referencia más que alerta: el país se ubicó como una de las naciones con mayor índice de pobreza en toda América Latina.
“Con un nivel de pobreza que alcanza a un 30,3% de la población, la Argentina se ubica próxima a Bolivia, República Dominicana, El Salvador y Nicaragua, todos ellos en el rango de entre 30% y 40% de la población en tal situación. Sólo quedan por encima México, Guatemala y Honduras, según las cifras oficiales de cada país”, analizó Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. En su último reporte, la entidad de investigación analizó las recientes cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El economista sostuvo que, como una persona es pobre por carecer de empleo o por obtener un ingreso insuficiente para cubrir sus necesidades, lo que se requiere es un crecimiento económico capaz de crear trabajo de calidad, es decir, con alta densidad de capital por persona ocupada y elevado nivel de productividad y de salarios.
Pero también aseguró que no basta con el crecimiento económico. “Para reducir la pobreza, se requiere que el ingreso de los más pobres crezca a una tasa mayor que los del resto de la población. Por lo tanto, el desarrollo económico debe estar direccionado hacia favorecer a los sectores de menores ingresos”, completó.
En marzo pasado, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que la tasa de pobreza en Argentina es del 32,9 % y que tiene como principales afectados a segmentos de clase media baja o sectores populares vinculados a la economía informal.
Además, reveló que durante el primer año de gobierno de Mauricio Macri, 1,5 millón de personas cayeron en la pobreza.
Justamente, el Presidente admitió ayer que a la población “le cuesta entre un 5% y un 10% más llegar a fin de mes, porque ahora se pagan cosas que antes no se pagaban”, con referencia a la suba de tarifas. Aunque responsabilizó al kirchnerismo de haber tapado “la mugre debajo de la alfombra”. Además, apuntó a “algunos empresarios vivos, que cada vez que hay inflación, por las dudas, te enchufan 4 y hasta 8 puntos (porcentuales) de aumento en los precios de los productos”, consignó la agencia DyN.





