Luis Scola es uno de esos símbolos de la Selección Argentina de Básquet. El ex NBA es uno de los emblemas de la recordada Generación Dorada, que logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos en 2004 y, a los 37 años, sigue manteniendo esa llama que lo compromete hasta el día de hoy para representar al país.
Anoche, el capitán del seleccionado disputó un partido ante Paraguay correspondiente a las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de China, y aportó 22 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias en 25 minutos de juego, para el triunfo 96 a 63 frente a los guaraníes.
Scola, que jugó durante 10 años en la NBA, emigró a China este año, luego de quedar libre de los Brooklyn Nets y firmó contrato con el Shanxi Brave Dragons. Para jugar ante Paraguay recorrió 20.000 kilómetros en dos días para trasladarse de China hasta el aeropuerto de Ezeiza y luego hacia La Rioja, donde finalmente disputó el encuentro.
El esfuerzo del capitán es doble si se tiene en cuenta que de antemano ya sabía que solamente iba a poder representar al país en un sólo partido. La próxima fecha, ante Panamá, no estará disponible debido a que el Shanxi Brave Dragons lo necesita para disputar una “serie de partidos que se adelantaron” y por eso debe “regresar a China de inmediato”, según confirmó el DT de la Selección, Sergio Hernández.





