Todas las canastas aumentaron más que la inflación, según la Dirección de Estadística de la Ciudad
Una familia tipo que habita en la ciudad de Buenos Aires necesitó en marzo $ 8.810,71 para no ser indigente, $ 18.082,01 para no caer en la pobreza y $ 28.683,23 para ser considerada de clase media, de acuerdo con la información dada a conocer hoy por la Dirección General de Estadística y Censos porteña.
Los niveles implicaron aumentos del 2,95% en los casos de indigencia y clase media y del 3,09% en el de pobreza, según los datos de la DGEyC, que para el mismo mes había informado una inflación del 2,1%.
A diferencia del INDEC, que solo cuenta los niveles de indigencia y pobreza, su homólogo porteño reconoce seis estratos en sus clasificación de sectores sociales: indigentes, pobres, no pobres vulnerables, sector medio frágil, clase media y sectores acomodados.
En el caso de una familia de cuatro miembros propietaria de la vivienda que habitan, se necesitaron $ 8.810,71 para no ser indigente, con un aumento mensual del 2,95% e interanual del 21,36%.
Para no estar catalogada por debajo de la línea de pobreza, se requirieron $ 18.082,01, un 3,09% más que en febrero y un 23,68% más que doce meses atrás.
Los otros cuatro sectores tuvieron un incremento mensual del 2,95% e interanual del 2,80%, ya que difieren en cuanto al nivel de cobertura de la canasta total.
Los “no pobres vulnerables” se ubicaron el mes paso dentro del rango de $ 18.082,01 y $ 22.946,57, monto a partir del que pasaron a ser considerados “sector medio frágil”.
A partir de los $ 28.683,23, la familia del ejemplo revistó en marzo dentro de la clase media, en tanto que con ingresos superiores a los $ 91.786,31 pasó a integrar los “sectores acomodados”.





