Falta de avales legales y una serie de negociaciones fallidas empujaron al ex ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Darío Loperfido, a renunciar a la precandidatura a jefe de Gobierno porteño por el espacio Republicanos, aunque éste justificó su paso al costado del escenario electoral con el argumento de «no entorpecer la reelección de Mauricio Macri».
El anuncio, confiaron a Télam voceros de Republicanos, llegó luego de que resultaran infructuosas las conversaciones con otras formaciones políticas liberales a nivel nacional y de no contar con los avales suficientes ante la justicia electoral; además, se evaluó que, con su candidatura, Lopérfido le hacía «el juego al kirchnerismo».
El ex director del Teatro Colón en tiempos en los que Mauricio Macri gobernaba la Ciudad había presentado formalmente su postulación hace pocos días atrás con la idea de «representar al electorado liberal e independiente».
Su espacio, Republicanos, aseguraba contar con el apoyo del ex ministro de Economía Ricardo López Murphy y de distintos espacios y partidos políticos identificados con el liberalismo y la centro derecha, como Mejorar de Yamil Santoro y Karina Mariani.
«No quiero que por mi decisión de competir en la Ciudad y tener que ir con otros candidatos a presidentes eso haga perder al Gobierno», dijo anoche Lopérfido por el canal América.
Y, admitió: «Mi miedo es hacerle el juego al kirchnerismo y que éste gane».
Al respecto, Loperfido dijo haber evaluado que en la próxima elección presidencial habrá «una polarización muy fuerte» entre los espacios de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, y que el tiene definido apoyar al presidente Macri.
«Yo hubiera querido que la elección (a jefe de gobierno) en la Ciudad fuera separada de la nacional y se respetara la autonomía. Pero al ir juntas, si yo voy en una boleta con (José Luis) Espert o con (Juan José) Gómez Centurión, esos votos salen del electorado de Macri», concluyó Lopérfido.





