A media semana: La euforia casista se olvidó de Chilecito y temen el pase de factura

Una radio de Chilecito abrió este miércoles los teléfonos en un juego lógico en un año electoral. Otra había realizado comentarios por la tarde. Por encima de quién venció en los llamados hubo mucho ruido en la línea sobre la conformación de la lista oficialista.

Caminar por las calles chileciteñas se escucha la queja del olvido. Julio Martínez es de la tierra del vino torrontés y Luis Beder Herrera está en su finca de Anguinán. El olvido le apunta a la Casa de Gobierno.

Sergio Casas de San Blas de los Sauces avaló la idea primaria de Ariel Puy Soria que todo debía ser capitalino. El mismo discurso de Fernando Rejal. Tanto Puy Soria como Rejal son oriundos de la Perla del Oeste, pero su vida personal la realizan en la capital provincial.

El operador político del gobierno llevó a la cabeza de la boleta a Ricardo Quintela, ex intendente capitalino con alto conocimiento en el principal distrito, pero no es considerado como dirigente de toda la provincia, como lo es Martínez, según un trabajo de campo (encuesta ampliada).

Ni hablar de Florencia López, intendenta de Arauco, con un alto porcentaje de desconocimiento, pero con una buena: poca imagen negativa.

En dos oportunidades anteriores Quintela salió como candidato a gobernador acompañado por un chileciteño, como es Rejal, actual ministro de Producción. Sin embargo, el gobierno de Casas se olvidó de la tierra de Silvia Gaitán.

En la Municipalidad de Chilecito reconocen que la sociedad departamental puede pasar factura, ya que los tres principales contrincantes, dos son vecinos del departamento.

Cerca de Gaitán temen que eso se traduzca en votos, tras la mala experiencia del peronismo en la PASO. En la cabecera departamental ganó Mauricio Macri sobre Alberto Fernández. Algunos consideran que es el voto contra el tarifazo de la empresa EDELaR SA.

La Casa de las Tejas cometió el pecado al dejar de lado al segundo departamento en importancia en el escenario de un peronismo dividido que se verá reflejado en el cuarto oscuro en la Capital.

De acuerdo a un trabajo de campo, que accedió Rioja Política, el capitalino además de votar a Martínez, lo hace por Alberto Paredes Urquiza, Beder Herrera y también por Quintela. Pero no asocia el voto peronista en una sola figura.

Algo parecido sucede en Aimogasta donde López dejó el municipio por la vicegobernación. Le será muy difícil encontrar a otra Florencia López.

A varios funcionarios casistas, alineados a la agrupación Talampaya, no le cierran los números de las encuestas “oficiales” que estuvieron en el despacho del gobernador. Las mismas que prevalecieron en la Residencia Oficial cuando se armó la lista.

Propios intendentes departamentales -alineados a la Casa de Gobierno- alertan sobre que el interior está desprotegido. Hay charlas imperdibles con números en mano, especialmente en los Llanos.

Salvo que el gobierno de Casas invente algo extraordinario, Chilecito le puede pasar factura al casismo y la intendenta lo sabe.