Fuerte presión casista y macrista para que no se cristalice la alianza LBH – APU

Hasta el show de las selfie nadie era importante para el Gobierno de La Rioja y Cambiemos miraba de lejos al ex gobernador Luis Beder Herrera y al intendente Alberto Paredes Urquiza respectivamente.

Pero con el correr de las horas, ya que se aproxima el cierre de las listas, previstas para el 7 de septiembre, los rostros se preocupación se transmiten por las jugadas de atracción que realizan tanto el casismo como el macrismo.

El grupo de Casas salió a la caza de todo lo que tenga signo peronista en su frente (intendentes, diputados y dirigentes que estuvieron cerca de Beder Herrera) y el sector liderado por Julio Martínez a realizar lobby en contra del acuerdo, a través de funcionarios allegados al intendente de la Capital.

Una alianza entre el ex gobernador y el actual jefe comunal, viejo conocido bederista, sería fuerte para la alicaída política riojana, ya que el primero es conocido en toda la provincia y el segundo posee una base electoral en el principal departamento que no se puede despreciar en épocas de vaca flaca.

Beder Herrera saldría a reforzar el voto del interior y Paredes Urquiza se centraría con su trabajo territorial en la Capital, mientras que en esa alianza está el vicegobernador y candidato a intendente Néstor Bosetti, que desde hace tiempo camina los barrios y además tiene alto nivel de conocimiento por los medios.

Pero la presión es evidente hasta en las redes sociales.