
Mediante el decreto 625 del 11 de julio de 2019, el entonces gobernador Sergio Casas había establecido que en los primeros tres meses de este año se deberían blanquear $3.000 en los salarios de los empleados públicos.
Tras que Casas otorgó un incremento salarial, el decreto precisó que $3.000 no remunerativos se convertirán en remunerativos a partir de enero $2.000 y en marzo $1.000.
De esa forma, extendió los alcances del decreto al nuevo gobierno, que hoy está a cargo de Ricardo Quintela.

Fue cuando el ex gobernador otorgó un aumento de $5.500 pesos no remunerativos a los empleados públicos en dos partes.
Se pagaron $4.000, $2.000 con el sueldo de julio y $2.000 con la Quincenita de agosto. Y otros $1.500 pesos que se abonaron $1.000 con el sueldo de octubre, en los primeros días de noviembre; y $500 con la Quincenita de octubre.
La decisión fue adoptada en base a las políticas salariales establecidas mediante el decreto N° 625. Con ese incremento, el sueldo mínimo de bolsillo pasó de $15.850 a $21.350.
Otros ejemplos de los sueldos de distintas categorías testigo. Una categoría 13 pasa de un sueldo de 17.100 a 22.600; la Categoría 20 pasa de 19.700 a 25.210 pesos; la Categoría 24 (con título secundario) pasa de 22.900 a 28.410 pesos; una Categoría 22 (con título universitario) pasa de 33.500 a 39.100 pesos.
Según Casas con ese incremento sumado al 15% otorgado en marzo de 2019, alcanzó un aumento del 47% promedio anual en los sueldos estatales.










Debe estar conectado para enviar un comentario.