La vicegobernadora Teresita Madera consolidó su postulación por el peronismo local con una plataforma de desarrollo tecnológico y minero, mientras que el libertario Martín Menem, líder de LLA, busca romper la hegemonía peronista desde la Presidencia de la Cámara. El enfrentamiento entre la continuidad reformista y la ruptura fiscal marcará la próxima elección provincial.
A pesar de que el calendario electoral marca 2027 como el año de la contienda por la gobernación, el tablero político en La Rioja ya tiene definidos a sus principales protagonistas. Por un lado, la vicegobernadora peronista Teresita Madera ha confirmado su aspiración a suceder a Ricardo Quintela, y por el otro, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem (La Libertad Avanza), se consolida como el gran desafiante, dispuesto a capitalizar el desgaste del oficialismo.
Este enfrentamiento no será solo de nombres, sino una lucha entre dos visiones radicalmente opuestas para la provincia que históricamente fue el feudo del peronismo.
Madera: la apuesta por la «Rioja con oportunidades»
Teresita Madera ha sido la primera figura fuerte del peronismo riojano en adelantar su candidatura. Tras años de experiencia técnica y territorial, la vicegobernadora se siente preparada para liderar la provincia, un deseo que ya ha conversado con Quintela.
Su plataforma se enfoca en la modernización económica, buscando un equilibrio entre la tradición productiva y la innovación:
- Innovación y minería: Madera propone fortalecer la producción y el turismo, pero también sumar «con fuerza todo lo vinculado a la industria del conocimiento, a la IA para darle valor agregado». Además, aboga por el desarrollo de grandes proyectos mineros para generar empleo.
- Crítica al PJ nacional: Madera se diferencia del kirchnerismo, señalando que el peronismo a nivel nacional «carece de un liderazgo firme» y le «falta un norte»5. Su objetivo es construir una propuesta que vaya más allá del «NO a Milei»6.
Menem: la ofensiva libertaria y el fin de la «casta»
Desde la Casa Rosada y la Cámara Baja, Martín Menem se ha posicionado como el ariete para romper la hegemonía de Quintela, capitalizando el voto de la Capital y de los sectores que rechazan el modelo de dependencia estatal:
- Austeridad como bandera: Menem se ha convertido en el principal defensor de los recortes de gastos de LLA, asegurando que su gestión en Diputados se centró en recortar personal y «cortamos muchos privilegios».
- Crítica al «quintelismo»: Menem ataca frontalmente el modelo riojano, denunciando que en la provincia «el 80% de la población depende de la administración pública» y que hay un «amiguismo político» que asfixia el crecimiento.
- Ambición a gobernador: El líder libertario, que ya estuvo cerca de ganar una banca al peronismo en octubre, no esconde la aspiración de su espacio: «Todos trabajamos para que Martín sea el próximo gobernador de La Rioja», buscando revivir el poder del apellido Menem con el sello Milei.
La Rioja se encamina a una elección que será un plebiscito no solo a la gestión de Quintela, sino también a la continuidad del modelo de desarrollo basado en el Estado frente a la propuesta libertaria de shock fiscal y apertura que representa Martín Menem. La batalla de 2027 será una de las más observadas del país.
