El ministro riojano Alfredo Menem propuso ver a Ricardo Quintela como candidato a Presidente, defendiendo el «modelo Quintela» de la dependencia estatal. Mientras tanto, el PJ local consolida a la vicegobernadora Teresita Madera para la gobernación, en medio del duro diagnóstico de la oposición radical sobre el impacto de Javier Milei en la provincia.
La pírrica victoria del peronismo riojano en las últimas elecciones legislativas desató una crisis de Gabinete, pero también aceleró la reconfiguración del liderazgo de cara al futuro. Los principales referentes del oficialismo local han abierto un debate crucial en dos frentes: la proyección nacional de Ricardo Quintela y la consolidación de la candidata para 2027.
El impulso nacional: «modelo Quintela» a la Casa Rosada
En un movimiento audaz que busca situar a La Rioja en el centro del debate nacional y blindar el modelo de desarrollo provincial, el ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social, Alfredo Menem, lanzó la propuesta de proyectar al actual gobernador como líder nacional.
La Propuesta: «Me gustaría verlo a Quintela como presidente de la nación».
Menem defendió la gestión de Quintela —fuertemente criticada por su dependencia del Estado y su modelo de cuasimonedas— como un ejemplo que Argentina debería adoptar: «los argentinos nos merecemos el modelo Quintela». Esta tesis, que se da en medio de la purga de Gabinete, busca justificar el modelo de inversión y gasto público riojano frente al ajuste fiscal de Javier Milei.
El duelo consolidado: Madera vs. Menem en 2027
La otra discusión vital es la sucesión de Quintela. El intendente de Sanagasta y diputado electo, Federico Sbiroli, formalizó el consenso interno alrededor de la vicegobernadora, Teresita Madera, para la próxima contienda:
El Endoso: «Hoy vemos una legislatura organizada, creo que Tere Madera saca un poco de ventaja para ser la gobernación«.
Madera, que propone una agenda de IA y minería, se consolida como la figura del peronismo que deberá enfrentarse al gran desafiante: Martín Menem de La Libertad Avanza. El apoyo de Sbiroli, quien elogió a Quintela por trabajar «con el corazón», reafirma la lealtad al gobernador, pero también la necesidad de un liderazgo renovado para retener la provincia.
El diagnóstico de la oposición: el cambio es Milei
Desde la vereda de enfrente, la oposición radical validó el clima político impuesto por LLA. Inés Brizuela y Doria, Vicepresidenta 1° de la UCR, confirmó que el centro del poder se ha redefinido:
El Nuevo Eje: «Al cambio hoy lo encarna la figura del Presidente Milei».
La dirigente lamentó que «la polarización extrema se llevó puesto todo», dejando solo dos alternativas visibles: «el miedo y el odio», un diagnóstico que coincide con el sentimiento de frustración tras la derrota.
Aun así, el peronismo riojano buscó resaltar su resiliencia territorial, a pesar de la pírrica victoria. El diputado Ricardo Herrera señaló que «Más allá del resultado adverso, La Rioja se tiño de celeste» —un guiño a la fortaleza del frente oficialista local—, demostrando que el peronismo se resiste a ser barrido por la ola libertaria, aunque la reorganización interna sea inevitable para enfrentar los próximos dos años.





