El Ejecutivo presentó a la Legislatura un proyecto de ley para reformar el Consejo de la Magistratura tras la reforma constitucional de 2024. Los ejes: crear la Escuela de la Magistratura y someter a los jueces a una «validación periódica» por parte de la sociedad para la renovación de sus mandatos.
El gobierno de Ricardo Quintela ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de ley en la Legislatura provincial que busca transformar el sistema de selección y evaluación de magistrados en La Rioja. La iniciativa apunta a reformar el Consejo de la Magistratura con el fin de transparentar los procesos, agilizar los concursos y dotar de mayor control a la ciudadanía sobre el desempeño judicial.
El asesor general de Gobierno, Pedro Goyochea, explicó que el proyecto nace en el marco de la reforma constitucional de 2024 y se articula en torno a tres matrices fundamentales: la nueva integración del Consejo, la conformación de comisiones de trabajo con especialistas y la creación de la Escuela de la Magistratura.
Nuevos jueces y control ciudadano permanente
La propuesta del Ejecutivo se centra en desmantelar las estructuras tradicionales y vitalicias del Poder Judicial, fortaleciendo el rol de la sociedad y la formación práctica de los aspirantes:
- Validación periódica de jueces: Uno de los cambios más relevantes es el mecanismo de validación periódica del desempeño de los jueces. Goyochea precisó que, dado que los jueces ya no tienen designaciones vitalicias, una vez concluido su mandato, deberán someterse a un proceso de validación en el que participará la sociedad, evaluando si corresponde su renovación.
- Escuela de la Magistratura: Se creará un espacio destinado a la formación práctica de aspirantes a jueces, fiscales y defensores, quienes se capacitarán en las competencias necesarias y cuya formación será valorada en los concursos.
- Transparencia y participación: El proyecto busca que la ciudadanía y los especialistas puedan participar activamente en el análisis y seguimiento de los procesos de selección, haciendo que la justicia sea «más transparente y cercana a la gente».
Digitalización y fin a las incompatibilidades
Además de la renovación de la cúpula, la ley busca modernizar el funcionamiento judicial y eliminar trabas que históricamente generaron demoras:
- Fin a la incompatibilidad de jueces transitorios: Se permitirá que los jueces transitorios puedan concursar sin necesidad de renunciar a sus cargos, lo que antes generaba vacíos y desorganización.
- Órgano de funcionamiento permanente: El Consejo de la Magistratura se consolidará como un órgano de funcionamiento permanente que preste un servicio continuo, con sesiones públicas y sujeto al control ciudadano.
- Expediente electrónico: Se continuará la incorporación de herramientas tecnológicas, como el expediente electrónico, que ya se implementa en determinadas áreas para «agilizar los trámites y reducir la burocracia».
El proyecto, que será debatido en las próximas semanas por la Legislatura, busca ser un paso clave para fortalecer la institucionalidad judicial y garantizar procesos más confiables, especialmente en un contexto donde el escándalo de la exjueza Abate de Mazzucchelli por pedido de coimas puso en el foco la ética judicial.





