El delegado Sergio Brizuela confirmó que la casa fue adjudicada a un nuevo dueño tras cinco notificaciones. Hay marchas en repudio a la medida y advierten sobre una alta morosidad: «El plan recupero no llega al 15%».
Un conflicto habitacional sacude al departamento Chamical, en La Rioja, donde el desalojo de una familia de una vivienda social desató protestas y reavivó el debate sobre los criterios de adjudicación y recupero de cuotas.
Este jueves, familiares y vecinos se manifestaron frente a la delegación de Vivienda tras la decisión oficial de retirar la adjudicación de una casa por «falta de pago y falta de ocupación». El delegado de Vivienda, Sergio Brizuela, defendió la medida y aseguró que el proceso cumplió con todos los pasos legales, incluyendo múltiples avisos previos.
«Fue notificada cinco veces la persona. Vino la asistente social, la escribana y los abogados. No es que fue de un día para otro», explicó el funcionario en declaraciones radiales, remarcando que la familia no habitaba el inmueble y mantenía deudas.
Cuotas de $95.000 y morosidad récord
El caso expuso la crítica situación financiera del sistema de viviendas provincial en el interior. Brizuela reveló cifras alarmantes: en Chamical, el «plan recupero no llega al 15%», lo que significa que más del 85% de los beneficiarios no paga su cuota.
El funcionario detalló que los valores están lejos de ser impagables si se comparan con el mercado. «La cuota pura de la gente que está al día está en $97.000», precisó, mientras que aquellos con deudas acumulan intereses que elevan el monto a unos $190.000. Incluso, mencionó barrios antiguos donde las cuotas son irrisorias, de «250 pesos», y aun así no se abonan.
«Si usted no paga el alquiler, viene el dueño y le dice que le desocupe la casa. Si no paga la luz, se la cortan. Estamos siendo muy flexibles», argumentó Brizuela, insistiendo en que la recaudación es vital para financiar nuevas obras, hoy paralizadas en un 50%.
Fin de los sorteos y «dedo» político
La entrevista también abordó la transparencia en la entrega de casas. Consultado sobre cómo se eligió al nuevo adjudicatario —un hombre de apellido Manguesi—, el delegado admitió que el sistema de sorteos se abandonó hace más de una década.
«El último sorteo que se hizo fue en el año 2012 o 2013», reconoció. Actualmente, la selección depende de un «análisis» del padrón realizado por el área social, lo que genera suspicacias entre los vecinos sobre posibles favoritismos políticos.
A título personal, Brizuela se mostró a favor de regresar al bolillero para evitar dudas: «Estoy en contra de eso. Yo creo que tiene que ser lo más transparente posible, hacer un sorteo o calificar el padrón por antigüedad».
Mientras tanto, la tensión continúa en Chamical. La vivienda en disputa ya tiene nuevo dueño y la delegación permanece con custodia policial ante el reclamo de los desalojados.





