El bahiense revolucionó un evento en Buenos Aires y confirmó que su magnetismo sigue intacto. Entre streamers y fanáticos sub-25, la prensa nacional destacó el camino que inició en el club Andino como el punto de partida de una carrera inigualable.
Hay fenómenos que trascienden la estadística y el archivo. Emanuel Ginóbili, a sus 48 años y retirado de la actividad profesional, sigue siendo esa «rara avis» capaz de paralizar una multitud con su sola presencia. En un evento realizado en el NBA Store de Martínez, el ídolo de la Generación Dorada demostró que su vigencia no depende de los highlights de YouTube, sino de eso que los jóvenes de hoy definen como «aura»: un carisma que no se compra ni se entrena.
La jornada, pensada como un Meet&Greet con fanáticos y figuras de las redes como Davo Xeneize y Coscu, sirvió para ratificar el legado del hombre que cambió la historia del deporte argentino. Y en el repaso de esa trayectoria que hoy inspira a chicos de 11 años, La Rioja aparece como el kilómetro cero indispensable.
El camino que empezó en Andino
Mientras firmaba camisetas retro de los San Antonio Spurs y pelotas a niños que sueñan con llegar a la Liga Nacional, la crónica del evento rescató el valor fundacional de su paso por el suelo riojano. «Desde su debut en Andino de La Rioja hasta su retiro en los Spurs, Manu desmalezó un camino que era intransitable y que por eso nadie veía».
Esa frase resume la magnitud de su figura. Aquel joven que dio sus primeros pasos en la Liga Nacional vistiendo la camiseta del «Tripero» riojano es el mismo que hoy, ya consagrado con cuatro anillos de la NBA y un oro olímpico, se detiene a preguntarle a dos chicos por su club de barrio, convirtiendo un trámite de marketing en un recuerdo imborrable.
Ídolo de nuevas generaciones
Lo llamativo del fenómeno es la transversalidad. Al evento asistieron cerca de trescientas personas, muchas de las cuales «apenas lo vieron jugar en videos de baja definición». Sin embargo, la admiración por el «pibe de 48» que hoy trabaja como asesor de operaciones en los Spurs se mantiene intacta.
Ginóbili, quien se mantiene alejado de los escándalos y utiliza sus redes sociales con la naturalidad de un usuario común —compartiendo viajes, ciclismo y momentos familiares—, sigue revalidando ese estatus de leyenda que La Rioja vio nacer. Su «aura», esa energía que excede lo racional, confirma que para ser popular no hace falta vender zapatillas, sino haber marcado el camino para que otros se animen a transitarlo.





