El intendente de la capital riojana denunció el ahogo de fondos por parte del Gobierno nacional tras una reunión política con dirigentes del bastión peronista bonaerense. En paralelo, declaró la prioridad absoluta en la reparación de calles bajo el lema «Todos a bachear».
El intendente de La Rioja Capital, Armando Molina, protagonizó una doble jornada de alto voltaje político y gestión de crisis. Mientras estrecha lazos con el núcleo duro del peronismo bonaerense para denunciar la «asfixia financiera» de la Casa Rosada, el jefe comunal debió declarar la emergencia vial en la ciudad para hacer frente al deterioro de la infraestructura urbana.
La maniobra busca equilibrar la batalla por los recursos federales con las demandas vecinales más urgentes, en un contexto donde la falta de giros nacionales impacta directamente en la capacidad de obra pública de los municipios.
Cumbre con La Matanza: la liga federal
En un claro gesto de alineamiento político opositor, Molina recibió en su despacho a una delegación del municipio de La Matanza, el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires y bastión histórico del PJ. Del encuentro participó también el diputado Raúl Cabral.
El mensaje tras la reunión fue contundente contra la administración de Javier Milei. «La situación económica y la asfixia financiera del Gobierno nacional nos preocupa a todos», sentenció Molina.
El intendente capitalino buscó nacionalizar el reclamo local apelando a un discurso de unidad federal: «Argentina es una sola y es para todos. Somos tierra de oportunidades y, principalmente, tierra federal».
La foto con los enviados de La Matanza no es casual: busca mostrar volumen político y articular una resistencia común ante el recorte de transferencias discrecionales que afecta a las intendencias del interior.
«Todos a bachear»: la respuesta a la crisis urbana
Mientras se tejen las alianzas políticas, la realidad de las calles de la capital riojana obligó a la administración local a tomar medidas drásticas. Junto a sus equipos técnicos, Molina declaró oficialmente la Emergencia Vial en la ciudad.
Bajo la consigna «Todos a bachear», el municipio anunció que reorientará sus recursos humanos y materiales con un objetivo único. «Nuestra prioridad es el bacheo», remarcó el intendente, reconociendo implícitamente el estado crítico de la traza urbana.
La declaración de emergencia funciona como una herramienta administrativa para agilizar compras y contrataciones, intentando dar una respuesta rápida al malestar de los vecinos. La estrategia oficial intenta vincular ambos frentes: la «asfixia» de fondos nacionales como la causa macroeconómica, y el «plan de bacheo» como la respuesta de gestión local ante la escasez de recursos.





