El presidente de la Cámara de Diputados participó de un foro financiero y legislativo. Aseguró que las primarias son un «lastre» de 240 millones de dólares y afirmó que la solidez parlamentaria actual blindará cualquier decisión de Javier Milei.
En medio de las febriles negociaciones que el oficialismo mantiene en los pasillos del Congreso para reconfigurar el tablero institucional, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, el riojano Martín Menem, sumó volumen al debate político al defender la necesidad de avanzar con una profunda reforma política. Durante su disertación en un foro del sector financiero transmitido por streaming, el referente libertario calificó a las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como un gasto estéril y un «invento» que le cuesta al Estado un piso de 240 millones de dólares.
El titular de la Cámara baja minimizó el impacto de las rispideces internas y las lecturas mediáticas sobre la gestión de gobierno, prefiriendo poner el foco en la consolidación parlamentaria del bloque. «Nadie está pensando en eso cuando va a laburar», enfatizó Menem, para luego contrastar la debilidad legislativa de los dos primeros años de mandato con el robustecido bloque actual.
Blindaje a los vetos y solidez con los propios
Al trazar un balance del escenario parlamentario, Menem reivindicó la drástica estrategia electoral del año pasado, asegurando que los resultados justificaron con creces las tensiones políticas asumidas por La Libertad Avanza. El riojano destacó que el oficialismo logró conformar una bancada propia de 95 diputados, un número que les otorga una plataforma operativa inédita desde el inicio del ciclo libertario.
«Hoy les puedo decir tranquilamente que estamos en condiciones de sostener cualquier veto presidencial», ratificó Menem con firmeza.
El presidente del cuerpo legislativo recordó que el oficialismo debió gestionar durante los primeros 24 meses de administración con apenas 38 bancas en el recinto, lo que obligaba a complejas maniobras de negociación. Con el nuevo esquema de tercios consolidado en la Cámara baja, Menem consideró que el Gobierno nacional cuenta con el músculo político y el «blindaje parlamentario» indispensables para dar sustentabilidad al rumbo macroeconómico y frenar los proyectos de la oposición que busquen horadar el superávit fiscal.
Flexibilidad fiscal y la eliminación de «sellos de goma»
En el plano técnico-tributario, el legislador adelantó que la Casa Rosada ultima los detalles de una serie de modificaciones complementarias orientadas a introducir el concepto de «inocencia fiscal» a través del Senado. El objetivo de la medida es otorgar mayor flexibilidad y facilidades normativas para que los contribuyentes puedan exteriorizar ahorros en moneda extranjera y capitales que permanecieron fuera del circuito formal durante las últimas dos décadas.
Respecto a la reforma electoral, Menem consideró indispensable dotar de mayor transparencia al sistema elevando los requisitos de afiliación y permanencia de los partidos políticos, con la meta de «sacarse de encima el lastre» de los partidos vecinales o provinciales sin actividad real. «Había muchísimos partidos montados únicamente detrás del negocio de la impresión de boletas y del aparato del Estado», denunció.
El futuro en el pago chico y la pelea riojana
El bloque de cierre de la jornada reservó un espacio para la rosca política riojana y las proyecciones de cara al recambio de mandatos locales en 2027. Al ser consultado de forma directa sobre una eventual postulación para disputarle la gobernación al peronismo que comanda Ricardo Quintela, Menem evitó las definiciones apresuradas, calificando de «barbaridad» el debate anticipado de nombres en momentos de gestión.
Sin embargo, el titular de la Cámara baja evitó clausurar la hipótesis electoral en su provincia natal y dejó supeditado su destino a las directivas de la cúpula partidaria que encabeza la presidencia de la Nación. «Yo me debo a un espacio. Voy a colaborar donde me toque, y si el espacio me pide competir en La Rioja o donde sea, estaré a disposición sin ningún tipo de preferencia particular», concluyó Menem, ratificando su rol como la principal carta de recambio de los libertarios en el interior del país.




