El Jefe de Gabinete riojano advirtió que las transferencias automáticas a las provincias sufrieron un descenso real del 6,6%. Según el funcionario, la caída de la coparticipación fue del 8%, impulsada por el fuerte retroceso en la recaudación del IVA y de impuestos internos ante el enfriamiento del consumo.
El inicio de 2026 profundiza la asfixia financiera para las provincias y el Gobierno de La Rioja volvió a encender las alarmas. El Jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo, confirmó que durante enero las transferencias automáticas de Nación sufrieron un nuevo descenso real interanual del 6,6%, una cifra que complica el cumplimiento de las obligaciones corrientes y el plan de gestión local.
El desplome de la coparticipación
El dato más preocupante para la administración riojana es la performance de la coparticipación federal, el principal motor de ingresos de la provincia. Según el análisis de Luna Corzo, este ítem registró una caída del 8% en términos reales. Este retroceso no es un hecho aislado, sino que refleja el impacto directo de la recesión económica en los tributos que alimentan la masa coparticipable.
«La disminución se explica fundamentalmente por la merma en la recaudación del IVA (11,7%) y de los impuestos internos (16%)», detalló el funcionario a través de sus canales oficiales. Estas cifras exponen el enfriamiento del consumo a nivel nacional, que golpea con mayor fuerza a jurisdicciones con alta dependencia de los recursos federales como La Rioja.
Un escenario de incertidumbre
Para el Ejecutivo riojano, este escenario de «ajuste automático» por caída de actividad se suma a la tensión política por los fondos no transferidos. Luna Corzo remarcó que el descenso real interanual del 6,6% en el total de transferencias (incluyendo CABA) marca una tendencia peligrosa para el primer trimestre del año.
La caída del 11,7% en el IVA es, quizás, el termómetro más preciso de la crisis: menos compras en los supermercados y comercios se traducen, meses después, en menos fondos para pagar salarios y sostener servicios públicos en el interior profundo.
Sin margen de maniobra
Desde la Jefatura de Gabinete insisten en que La Rioja, junto a otros distritos, se encuentra en una situación de extrema fragilidad. Con impuestos internos derrumbándose un 16%, las herramientas para compensar la pérdida de poder adquisitivo de las arcas provinciales son prácticamente nulas, especialmente en un contexto de default técnico y falta de acceso al crédito internacional.
El informe de Luna Corzo llega en un momento de máxima tensión con la Casa Rosada por el tratamiento de la reforma laboral y los cambios impositivos que, según los gobernadores, podrían profundizar aún más este bache financiero si se toca el impuesto a las Ganancias.





