El gobernador riojano advirtió sobre las serias dificultades financieras de su provincia de cara al pago de aguinaldos y defendió el uso de las cuasimonedas. Su mirada sobre la interna del PJ tras la cumbre del Norte Grande en el CFI.
La crisis financiera que sacude a las provincias sumó un capítulo de fuerte impacto en el norte del país. Tras participar de la cumbre de mandatarios del Norte Grande en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, reconoció las serias dificultades presupuestarias que atraviesa su distrito de cara al pago de los medio aguinaldos y confirmó una medida drástica: el regreso definitivo de los bonos «Chacho» a la circulación pública.
«Nos está faltando la plata, pero ya nos acostumbramos a administrar la pobreza; vamos a salir adelante», admitió con crudeza el mandatario provincial durante una entrevista radial al salir del encuentro en el CFI. Para contener el impacto de la inflación y evitar que los empleados estatales de su provincia sigan perdiendo poder adquisitivo, Quintela ratificó que apelará nuevamente a los títulos de cancelación de deuda locales como herramienta central de su administración.
El regreso de los «Chachos» y la ingeniería financiera local
Ante la consulta sobre si los haberes y el medio aguinaldo de mitad de año se abonarán exclusivamente en moneda de curso legal, el gobernador riojano fue categórico en su estrategia de contingencia fiscal: «Vamos a sacar los ‘Chachos’ de vuelta y los vamos a tener circulando».
«El ‘Chacho’ fue exitoso, más allá de que a algunos les guste o no les guste. Obviamente hay protestas de un sector que prefiere recibir todo en pesos, pero vamos a volcar una parte importante a través de este instrumento», argumentó el riojano.
A su vez, detalló que el alcance de la cuasimoneda no se limitará únicamente al circuito de salarios públicos, sino que se mantendrá integrado a la dinámica comercial del sector privado y a los programas provinciales de incentivo: «Ya los tenemos circulando en actividades como el previaje y dentro de la política turística local. Es una herramienta clave para sostener el consumo», defendió.
Cruces en el Norte Grande y «diferencias sustanciales» con la Rosada
La reactivación de los bonos riojanos se da en un contexto de altísima tensión política entre las provincias y el poder central. La cumbre del CFI reunió a diez gobernadores de la región, visibilizando las profundas diferencias estratégicas sobre cómo pararse frente al ajuste económico que impulsa la Casa Rosada.
Quintela no ocultó su malestar con pares de origen peronista, como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes aportaron votos clave para las leyes del oficialismo nacional. «Tenemos diferencias sustanciales con respecto a la vinculación con el poder central. No estoy de acuerdo para nada con el comportamiento que tienen ellos», disparó. Sin embargo, aclaró que la prioridad debe ser el rearmado del Partido Justicialista: «Lamentablemente cada uno hace su propio juego por necesidades de gestión, pero tenemos que fijar reglas claras para volver a recuperar el poder central».
La pelea por las tarifas de energía en el bloque norteño
Además de la ingeniería financiera para pagar salarios, los gobernadores norteños unificaron un reclamo que promete trasladarse al Congreso de la Nación en el corto plazo, vinculado a los subsidios energéticos y la discusión por las denominadas «zonas frías».
Quintela adelantó que buscará coordinar una postura común para exigir un trato equivalente ante las extremas temperaturas estivales de la región. «Nosotros rechazamos totalmente el esquema actual de quita de subsidios. El norte argentino necesita una política diferenciada en la época estival; sufrimos muchísimo el calor y el costo de la energía eléctrica se ha vuelto altísimo e impagable para la gente», concluyó el mandatario, vinculando la subsistencia fiscal de las provincias a un debate impostergable sobre los servicios públicos esenciales.





