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Lluvias récord pero napas en déficit: La Rioja construye infraestructura hídrica mientras advierte que el agua subterránea tarda años en recuperarse

El ministro Scaglioni supervisó obras en Vichigasta y Talamuyuna en un año climáticamente atípico donde ya se superó la media histórica de precipitaciones. El Servicio Meteorológico confirma que 2026 batirá el récord de lluvias de los últimos 30 años, pero los técnicos advierten que eso no se traduce en mejora inmediata de las napas de donde se extrae el agua potable.

La paradoja hídrica que vive La Rioja en 2026 no es sencilla de explicar, pero el ministro de Agua y Energía, Adolfo Scaglioni, lo puso en palabras con precisión: la provincia atraviesa un año con lluvias históricas y al mismo tiempo sigue construyendo perforaciones de emergencia para garantizar el acceso al agua potable en el interior. No hay contradicción. Hay, en cambio, una realidad geológica que ningún récord pluviométrico resuelve de un día para el otro.

«Todavía nos queda la mitad del año. Esto no quiere decir que vaya a repercutir en el mejoramiento de las napas, ya que lleva años que toda esta agua se infiltre y llegue a las napas subterráneas, de donde extraemos el recurso mediante perforaciones», explicó el funcionario. «Por eso, el agua que tenemos debemos cuidarla para que perdure en el tiempo. Cuanto mayor sea la recarga de nuestro acuífero, mayores serán las posibilidades de contar con agua», agregó.

Un año climáticamente fuera de lo común

El contexto meteorológico que rodea estas obras es excepcional. El referente del Servicio Meteorológico Nacional en La Rioja, Sergio Morán, confirmó que la provincia atraviesa un año climático atípico y que el otoño continuará con temperaturas y precipitaciones por encima de lo normal hasta al menos mayo.

Los números son contundentes: en lo que va de 2026 ya se acumularon alrededor de 410 milímetros de lluvia, cuando la media histórica anual es de 367 milímetros. La media ya fue superada y el año apenas llegó a su primer cuatrimestre. «Ya se rompió el récord anual. Todo lo que llueva de acá en más en 2026 será parte de un nuevo récord», afirmó Morán, quien recordó que la última marca similar se había registrado hace aproximadamente 30 años.

Sin embargo, el especialista no omitió la otra cara del fenómeno: las lluvias intensas provocaron daños materiales en distintos sectores de la Capital y el interior, con episodios de precipitaciones que desbordaron la capacidad de absorción de la infraestructura urbana. El pronóstico para las próximas semanas combina máximas que rozarán los 23 grados con subas de temperatura desde el sábado y la persistencia de un patrón climático irregular que alterna días cálidos con mañanas y noches frescas.

Vichigasta, Talamuyuna y Punta de los Llanos: las obras en marcha

Mientras el clima marca el pulso del año, el Ministerio de Agua y Energía avanza con obras concretas en el interior provincial. Scaglioni detalló que en Vichigasta, departamento Chilecito, se encuentra en etapa final la construcción de una nueva perforación, a la que seguirá la ejecución de un acueducto hacia los barrios altos. La semana próxima, precisó el ministro, comenzará el entubado para ponerla en funcionamiento.

La lógica detrás de esta estrategia es técnica: integrar múltiples perforaciones en el sistema para que, cuando una falle, las restantes puedan absorber la demanda sin provocar cortes. Es una respuesta a la fragilidad estructural de las redes de agua en localidades del interior, donde históricamente una sola fuente de extracción sostiene a toda la comunidad.

En paralelo, el gobierno trabajó en Punta de los Llanos en la reparación de un sistema de rebombeo para mejorar la presión en la red, y Scaglioni realizó tareas de supervisión desde la obra en Talamuyuna. El funcionario remarcó que los trabajos continúan sin interrupciones pese a las limitaciones de recursos económicos que caracterizan este año, en una referencia implícita al ajuste en las transferencias nacionales que afecta a la provincia.

Obra pública provincial en un año de recursos escasos

El ministro destacó que las obras avanzan por iniciativa del gobernador Ricardo Quintela y que el Ministerio trabaja de manera constante para dar respuesta a problemas de escasez y baja presión que en muchos casos son de larga data. La mención al contexto económico adverso no es menor: el gobierno provincial viene sosteniendo inversión en infraestructura hídrica con fondos propios en un escenario en que las partidas nacionales para obras en el interior se redujeron.

El eje del discurso oficial es el mismo que atraviesa otras áreas de gestión: La Rioja avanza donde la Nación retrocede. Las perforaciones de Vichigasta, los trabajos en Talamuyuna y las reparaciones en Punta de los Llanos son, en esa lectura, la contracara local del desfinanciamiento federal.

Para los vecinos del interior riojano, sin embargo, el debate político importa menos que la certeza de que el agua llegará con presión suficiente cuando abran la canilla. Y esa certeza, como admitió el propio Scaglioni, depende tanto de las obras que se construyen hoy como de la paciencia geológica que exige la recarga de las napas subterráneas: un proceso que las lluvias récord de 2026 han comenzado a alimentar, pero que tardará años en traducirse en alivio real para el sistema de abastecimiento provincial.

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