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El dólar oficial cerró a $1.385 en el BNA y las reservas del Banco Central superaron los USD 45.800 millones en una jornada marcada por la presión inflacionaria

El Banco de la Nación Argentina publicó este martes sus cotizaciones de cierre: el dólar billete se vendió a $1.385 y el euro a $1.655, mientras el Banco Central informó reservas internacionales por USD 45.873 millones y compras de divisas en el mercado por USD 185 millones en el día. Los datos cambiarios y monetarios llegan en simultáneo con un IPC de marzo del 3,4% mensual, configurando un cuadro financiero que el Gobierno presenta como señal de estabilidad pero que el bolsillo popular lee en otra clave, especialmente en provincias como La Rioja donde el salario público de referencia pierde mes a mes contra la inflación y el tipo de cambio.

En una jornada cargada de datos económicos, el Banco de la Nación Argentina (BNA) actualizó a las 15:03 sus cotizaciones de referencia para el mercado de billetes. El dólar estadounidense se ubicó en $1.335 para la compra y $1.385 para la venta. El euro cotizó a $1.555 compradora y $1.655 vendedora. El real brasileño —cotizado cada 100 unidades— se ofreció a $27.000 para la compra y $28.500 para la venta.

En paralelo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) difundió su informe diario de principales variables con datos al mismo martes 14 de abril, que ofrece una radiografía más amplia del estado de las variables monetarias y financieras del país.

Reservas: el dato que más sigue el mercado

El número que concentra la mayor atención de analistas y operadores es el de reservas internacionales: el BCRA informó un stock de USD 45.873 millones, en un contexto donde la solidez del nivel de reservas es considerada por el equipo económico como uno de los pilares del programa de estabilización. El organismo también reportó compras de divisas en el mercado por USD 185 millones en la jornada, señal de que el BCRA continuó siendo comprador neto en el mercado de cambios.

El tipo de cambio minorista promedio vendedor se situó en $1.389,009 por dólar, levemente por encima del cierre del BNA para billetes, lo que refleja la diferencia habitual entre los distintos segmentos del mercado cambiario.

Tasas de interés: el ancla monetaria

El informe del BCRA registró la tasa TAMAR —Tasa Mayorista de Referencia para depósitos a plazo fijo de hasta $1.300 millones, de 30 a 35 días— en 22,50% de Tasa Nominal Anual (TNA), equivalente a una Tasa Efectiva Anual (TEA) de 24,96%. La tasa BADLAR —aplicable a depósitos a plazo fijo de más de un millón de pesos, de 30 a 35 días, en bancos privados— se ubicó en 21,69% TNA, con una TEA de 23,97%.

Estas tasas representan el rendimiento que obtiene quien deposita pesos en el sistema financiero, y son también una referencia para los costos del crédito en moneda local. En términos reales —descontada la inflación mensual de 3,4% que arrojó el IPC de marzo, equivalente a una tasa efectiva mensual de ese mismo porcentaje—, las tasas de plazo fijo apenas cubren o superan levemente la inflación, lo que implica que el ahorro en pesos preserva su valor de manera marginal pero sin generar rentabilidad real significativa.

El cuadro macro y su lectura provincial

Los datos del BNA y del BCRA configuran, vistos en conjunto con el IPC de marzo, un cuadro macroeconómico que el Gobierno de Milei presenta como evidencia de estabilización: reservas en alza, tipo de cambio sin saltos bruscos, tasas de interés que acompañan la inflación y un dólar que, medido contra el IPC acumulado del año, no muestra una apreciación cambiaria dramática.

Pero esa lectura desde las variables agregadas tiene una traducción muy diferente en provincias como La Rioja. Un dólar a $1.385 significa que los insumos importados —desde repuestos industriales hasta medicamentos— tienen un piso cambiario que se traslada a precios. Una tasa BADLAR del 21,69% anual significa que el crédito productivo para el pequeño empresario o el comerciante riojano tiene un costo financiero que, sumado a los gastos operativos, hace inviable cualquier inversión de mediano plazo. Y unas reservas de USD 45.873 millones, aunque robustas en el papel, no resuelven la ecuación de una provincia que se autofinancia en apenas una fracción de su gasto y que depende de las transferencias nacionales para sostener el funcionamiento básico del Estado provincial.

El martes 14 de abril dejó, en síntesis, un mapa económico en el que los indicadores financieros y los indicadores sociales corren en carriles que, por ahora, no convergen para los sectores más vulnerables del interior del país.

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