Macri llega al Gran Cuyo para reconfigurar la política provincial de cara a 2027
El expresidente del PRO visita Mendoza esta semana como parte de una gira nacional que incluye a La Rioja. En el contexto de una nueva…
El expresidente del PRO visita Mendoza esta semana como parte de una gira nacional que incluye a La Rioja. En el contexto de una nueva fragmentación de la derecha, la provincia peronista de Quintela se convierte en zona de negociación electoral para el ciclo presidencial.
Mauricio Macri desembarcará en la región del Gran Cuyo este viernes 22 de mayo en una estrategia de reposicionamiento electoral que incluye a La Rioja como destino de negociación política. La visita, anunciada bajo el formato de reunión con dirigentes de Mendoza, San Luis, San Juan y La Rioja, forma parte de una gira nacional del expresidente que busca reconstruir el capital político del PRO para las elecciones de 2027, en un contexto donde el Gobierno de Milei ha visto declinar su apoyo electoral según nuevas encuestas.
El timing no es accidental. Mientras Macri negocia con el gobernador mendocino Alfredo Cornejo a través de una cena privada —un ritual de reconfiguración de alianzas—, La Rioja aparece incorporada en la agenda del Gran Cuyo como parte de una estrategia que trasciende lo provincial. Los movimientos de Macri responden a una tesis clara: la candidatura presidencial del PRO en 2027 dividiría el voto de la derecha, permitiendo que el peronismo gane la primera vuelta, pero ganando el ballotage posterior, donde «quien sale segundo es el que tiene más chances de ganar el mano a mano», según una ley no escrita de la política electoral argentina.
La Rioja en el tablero macrista
Para La Rioja, gobernada por Ricardo Quintela bajo la bandera peronista, esta visita plantea un dilema político complejo. La provincia ha estado históricamente marginada del mapa de negociación macrista, y su relación con el PRO ha sido tangencial. Sin embargo, la necesidad de Macri de construir un frente electoral capaz de competir con Milei y el peronismo coloca a La Rioja en una posición estratégica.
La pregunta que emerge es qué ofrece Macri a una provincia peronista en crisis fiscal. Quintela ha enfrentado presiones severas sobre coparticipación federal, ha visto restringidos subsidios energéticos en debates parlamentarios, y ha permanecido fuera del mapa de inversiones nacionales bajo la gestión Milei. Una negociación con Macri podría significar: apoyo a iniciativas legislativas provinciales en el Senado (donde el peronismo ha mostrado volatilidad), respaldo para reformas económicas, o acuerdos sobre gobernanza regional que trascienden la competencia presidencial.
Alternativamente, Macri podría estar buscando socavar a Quintela desde adentro, identificando figuras del PRO local o dirigentes dispuestos a competir en elecciones provinciales de 2027. La presencia de Esteban Allasino, «la gran esperanza blanca del PRO» según analistas políticos, como anfitrión en Luján de Cuyo, sugiere que Macri también está buscando consolidar liderazgos regionales que le permitan disputar gobiernos provinciales.
La fragmentación como oportunidad
El contexto nacional revela una Argentina donde «se acabó la disciplina partidaria». El Senado aprobó esta semana mociones que beneficiaban al cristinismo a pesar del oficialismo, y votaciones para cargos institucionales se resuelven negociando voto a voto. En ese escenario de pulverización política, La Rioja no es un satélite pasivo. La presencia de Florencia López, ex vicegobernadora riojana, como vice de Asuntos Constitucionales en el Senado, demuestra que la provincia tiene capacidad de influencia en decisiones nacionales, particularmente en el bloque peronista.
Para Macri, una provincia con ese tipo de actores —Quintela con capacidad de movilizar recursos federales, López con poder parlamentario— representa una pieza valiosa en un tablero nacional fragmentado. Ya no se trata simplemente de competir por votos presidenciales, sino de construir redes de apoyo legislativo que permitan impulsar una agenda de gobierno.
El ballotage como escenario posible
Las nuevas encuestas que cita Macri muestran un deterioro significativo de la imagen presidencial: el 58% de los argentinos cree que el país va por el camino equivocado, solo 1 de cada 10 cree que el Gobierno resuelve problemas económicos, y el 55% atribuye el debilitamiento económico a políticas de Milei. En ese contexto, la estrategia del PRO de posicionarse como alternativa que divida la derecha adquiere lógica propia.
Si esa dinámica se materializa, La Rioja enfrentará un escenario electoral donde ninguna coalición tiene mayoría clara. Un ballotage entre Milei y una candidatura peronista con respaldo de sectores del PRO obligaría a la provincia a negociar su posición en una segunda vuelta. Quintela tendría capacidad de presionar por recursos federales, infraestructura y respeto a la autonomía provincial, pero también enfrentaría presiones internas si figuras como López actúan de manera independiente.
Quintela frente a Macri: ¿negociación o enfrentamiento?
Lo que suceda en la cena entre Macri y los dirigentes del Gran Cuyo puede definir la posición de La Rioja en el ciclo electoral que se abre. Quintela ha mantenido una línea de reclamo federal contra el Gobierno de Milei, pero también ha buscado acuerdos puntuales donde es necesario. Una reunión con Macri le permitiría evaluar si el PRO es un aliado más confiable que Milei, particularmente considerando que Macri históricamente ha tenido relaciones más constructivas con gobiernos provinciales peronistas que el actual oficialismo libertario.
Sin embargo, la visita también puede interpretarse como un intento de Macri de socavar el liderazgo de Quintela identificando alternativas políticas en La Rioja. La provincia carece de figuras de PRO con la consolidación de Allasino en Mendoza, pero eso no significa que no existan espacios para nuevas alianzas.
La visita de Macri al Gran Cuyo representa el regreso de La Rioja como provincia de negociación en la arena nacional, pero desde una posición débil. Mientras Quintela reclama por presupuesto y coparticipación a un Gobierno que lo ignora, Macri llega ofreciendo una alternativa electoral cuyo éxito depende de que la provincia se divida. Para Quintela, el desafío es convertir la debilidad federal en poder de negociación, un ejercicio que requiere precisión política. Para La Rioja, el ballotage de 2027 será más importante que la primera vuelta.