El «Oeste Grande» se abroquela en Villa Castelli: cumbre de intendentes para aceitar la gestión y blindar el territorio ante la asfixia económica
Luis Orquera fue el anfitrión de un bloque que reúne a jefes comunales clave de la región y departamentos vecinos. En un escenario de fuerte…
Luis Orquera fue el anfitrión de un bloque que reúne a jefes comunales clave de la región y departamentos vecinos. En un escenario de fuerte recorte federal, los municipios buscan coordinar acciones conjuntas y unificar la estrategia política.
El mapa político del interior riojano sumó un fuerte movimiento de articulación regional que redefine las relaciones de poder territorial. El intendente de General Lamadrid, Luis Orquera, recibió en Villa Castelli a sus pares de la región y de distritos vecinos en el marco de la mesa de trabajo denominada «Intendentes del Oeste Grande». El encuentro funcionó como un laboratorio de urgencia para unificar respuestas frente al severo impacto que la crisis económica nacional derrama sobre las arcas municipales.
La liga que se dio cita en el oeste provincial expuso un volumen político y territorial de peso. De la partida fueron Rodrigo Brizuela y Doria (Chilecito) —referente ineludible del principal polo electoral del interior—, Adriana Arias (Vinchina), Adriana Olima (Famatina), Miguel de la Vega (Castro Barros) y Antonio Sotomayor (Los Sauces). La fisonomía de la mesa reflejó una alianza estratégica transdepartamental que busca equilibrar la balanza en la discusión de recursos ante la Casa de Tejas.
Cooperación en tiempos de vacas flacas
El temario de la cumbre combinó la agenda técnica de la gestión diaria con la lectura fina de la coyuntura macroeconómica. En un contexto donde la quita de fondos nacionales obliga a los municipios a recalcular cada partida, los jefes comunales compartieron experiencias de contingencia para sostener los servicios esenciales en el Oeste riojano.
La coordinación de acciones conjuntas apunta a generar economías de escala y optimizar los recursos logísticos comunes en una zona marcada por las distancias geográficas. Según se desprendió del cónclave, los alcaldes coincidieron en que el aislamiento operativo ya no es una opción viable y que el fortalecimiento del bloque regional es la única garantía para mantener la estabilidad social en sus comunidades.
El mensaje político: la liga del interior pide pista
Más allá de la ingeniería institucional, el encuentro de Villa Castelli dejó un nítido mensaje político hacia el esquema de conducción provincial. El peronismo del interior empieza a abroquelarse en ligas de intendentes para defender sus territorios y ganar poder de negociación de cara a los próximos turnos electorales y al debate de las reglas de juego en la provincia.
La presencia de conducciones de la Costa (Castro Barros) y de Los Sauces junto al núcleo duro del Oeste demuestra que la necesidad de articulación desborda las fronteras tradicionales de las regiones. Al finalizar la jornada, los mandatarios ratificaron la continuidad de estos espacios periódicos, consolidando al bloque del «Oeste Grande» como un actor de consulta obligatoria en el tablero de la rosca riojana.