El PJ riojano activa su interna: 65 mil afiliados habilitados para elegir autoridades y un cambio clave en las reglas de juego para favorecer la participación
El proceso electoral interno se fijó para el 25 de octubre, con la previsión de ratificar la conducción de Ricardo Quintela. La eliminación de los…
El proceso electoral interno se fijó para el 25 de octubre, con la previsión de ratificar la conducción de Ricardo Quintela. La eliminación de los avales históricos abre el escenario de disputa en los departamentos.
El Partido Justicialista de La Rioja formalizó la apertura de su cronograma electoral interno con una certeza numérica y una reforma reglamentaria de fuerte impacto político. Un total de 65.000 afiliados quedaron habilitados para participar en la contienda del próximo 25 de octubre, donde no solo se pondrá en juego la conducción del Consejo Provincial —con el consenso mayoritario para la continuidad del gobernador Ricardo Quintela— sino también el control de las estructuras partidarias en cada uno de los departamentos.
El secretario general del PJ riojano, Miguel Galeano, ratificó el inicio del despliegue institucional y precisó que los padrones ya entraron en fase de exhibición estricta entre el 18 y el 22 de mayo, abriendo el período reglamentario para la presentación de impugnaciones este 25 de mayo. El cronograma continuará madurando durante el invierno para confluir en el mes de septiembre, fecha límite en la que los distintos sectores deberán oficializar sus listas ante el Tribunal Electoral partidario.
Apertura condicionada: candidaturas sin avales
La principal novedad del turno electoral radica en una flexibilización de los requisitos de presentación que modifica la histórica estrategia de cerrojo de las conducciones oficiales. En esta oportunidad, el PJ resolvió suprimir la exigencia de recolectar avales para validar los proyectos electorales, estableciendo como único filtro técnico contar con una antigüedad mínima de dos años de afiliación activa.
«Siempre hubo condicionamientos para presentar la lista, la principal siempre fue presentar los avales, pero se decidió que esa cantidad de avales no debe ser tenido en cuenta esta vez; me parece que es un muy buen dato para quienes quieran participar».
Esta decisión de Galeano y la mesa de conducción quita un peso operativo determinante para las líneas internas menores del interior provincial, que solían quedar obturadas por la maquinaria burocrática de las estructuras oficiales a la hora de juntar firmas.
La centralidad de Quintela y la contención departamental
Aunque el oficialismo partidario descuenta que el proceso confluirá en la ratificación de Ricardo Quintela al frente de la estructura provincial, la fisonomía de las listas finales dependerá de la capacidad de contención de los caciques territoriales. Galeano evitó dar por cerrada una lista de unidad absoluta y devolvió la responsabilidad del armado a la negociación de las próximas semanas. «Siempre uno espera que se logre el diálogo, pero acá se deben dirimir las expectativas de cada sector», advirtió, dejando abierta la posibilidad de que existan disputas reales por los consejos departamentales.
El proceso fue ratificado como una interna cerrada. Esto implica que el padrón de 65.000 riojanos funcionará como el único universo vinculante, blindando la elección de interferencias externas de otras fuerzas políticas y obligando al peronismo a medir, estrictamente hacia adentro, el peso específico de cada dirigencia en el territorio.