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Interna al rojo vivo en La Rioja: un ministro de Quintela desafía a los históricos del PJ y pide pista para la intendencia capitalina

Ernesto Pérez, titular de la cartera de Producción y Ambiente provincial, se distanció del entorno más cerrado del gobernador. Criticó la influencia «excesiva» del Grupo Talampaya y exigió una ley de lemas para dirimir candidaturas sin «dedazo». Cruces con los libertarios y el fantasma de los fondos retenidos.

La pax romana que el peronismo riojano intenta proyectar hacia el exterior para resistir el embate fiscal y discursivo de la Casa Rosada sumó en las últimas horas una fuerte grieta interna. En medio de un escenario económico asfixiante, marcado por el parate total de la obra pública y la retención de fondos extracoparticipables por parte del gobierno de Javier Milei, el ministro de Producción y Ambiente provincial, Ernesto «Harry» Pérez, pateó el tablero de la discusión política doméstica. El funcionario no solo se anotó formalmente en la carrera para pelear por la intendencia de la ciudad Capital, sino que lanzó duros dardos hacia el corazón del armado quintelista, al pedir un proceso de «oxigenación» que desplace a los sectores con peso «excesivo» dentro del gabinete.

En una extensa entrevista en clave de rosca política, Pérez expuso la necesidad de dar un debate estructural puertas adentro del Partido Justicialista. «Hay un proceso de renovación o de rotación de cargos que se tiene que dar», sentenció el ministro, apuntando de forma directa al denominado ‘Grupo Talampaya’, el histórico riñón político que rodea al gobernador Ricardo Quintela. Según el titular de la cartera productiva, la participación de este ala en las decisiones de poder se volvió «excesiva», lo que traba el recambio dirigencial de cara a los próximos desafíos electorales.

Desafío en la Capital y la pulseada por las reglas

El movimiento de Pérez altera los planes del PJ oficial, donde figuras como el actual intendente Armando Molina o el ministro de Vivienda, Ariel Puy Soria —quien asegura contar con una base de 16.000 votos propios— asoman como las cartas naturales del oficialismo para retener el principal distrito electoral de la provincia. «Estamos preparados para hacernos cargo de una empresa prestadora de servicios tan compleja como el municipio capitalino», aseguró Pérez, quien anticipó que en la próxima primavera presentará formalmente su propia corriente política interna para disputar el territorio.

Para evitar que la interna derive en una ruptura expuesta, el ministro de Producción propuso una receta que ya genera fuertes resistencias en la Legislatura provincial: la implementación de una Ley de Lemas. «Con este sistema político el que quiere ser candidato, es candidato. No dependés de la carga de sistemas ni de los troqueles del PJ; la gente deposita los votos directos y todo se ordena detrás del que gana», argumentó, recordando de forma crítica que la dispersión de listas peronistas en los últimos comicios terminó regalándole cuatro bancas claves a los libertarios. Sin embargo, en los pasillos de la Cámara de Diputados local admiten que hoy la norma está lejos de contar con el consenso necesario para ser aprobada.

El contraataque hacia los libertarios

A pesar de los ruidos internos, Pérez se encargó de blindar la figura del gobernador Quintela y ensayó una férrea defensa del «modelo peronista» de gestión frente a las políticas de shock que emanan desde Buenos Aires. Para el funcionario riojano, la provincia vive bajo una «agresión sistemática» por parte de la administración central de La Libertad Avanza, a la cual acusó de retener de manera «ilegal» unos 1.600 millones de dólares. «Eso es plata que le corresponde a los riojanos, no a Quintela. El gobierno nacional no envía los fondos por pura voluntad política de Milei, pero en algún momento, mediante bonos o parches financieros, tendrán que devolverle ese sacrificio a la provincia», advirtió.

En ese plano, el ministro buscó nacionalizar la polarización local apuntando directamente contra el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, el principal armador del espacio libertario en el NOA. Pérez chicaneó a la oposición por un reciente siniestro vial que involucró a un vehículo oficial: «Los medios nacionales hablaban de que no había vehículos de turismo y de pronto aparece una camioneta 4×4 importada del PAMI dada vuelta en la zona del Bermejo. Mientras los funcionarios peronistas nos manejamos en nuestros autos privados y no tenemos esas tentaciones, la Libertad Avanza se contradice con los hechos», disparó.

Asimismo, el titular de Producción contrapuso la militancia territorial de las bases peronistas, que realizan «tareas de desmalezamiento y corte de pasto de forma gratuita para colaborar con la ciudad», con los contratos de la Cámara baja nacional. «Martín Menem le paga a su sobrino de 22 años unos 2.500 millones de pesos para cortar el pasto y le otorgan créditos millonarios en el Banco Nación. Ese es el modelo de la Libertad Avanza que no le sirve a la gente y por eso la sociedad riojana los va a castigar», fustigó.

Con las elecciones del Partido Justicialista pautadas para el mes de octubre en el horizonte, la interna en La Rioja empieza a tomar temperatura. Entre la resistencia financiera global contra la Casa Rosada y las facturas acumuladas en el «pago chico», los funcionarios provinciales comenzaron a mover sus fichas en un tablero donde, según el propio ministro de Producción, «ya nadie está dispuesto a quedarse en el molde».

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