El secretario general del PJ riojano, Miguel Galeano, llamó a profundizar la militancia, defendió la gestión de Ricardo Quintela y sostuvo que el oficialismo provincial debe dar una «batalla cultural» frente al Gobierno nacional. También anunció nuevas sedes partidarias y pidió fortalecer la unidad del justicialismo.
El Partido Justicialista de La Rioja profundiza su estrategia de consolidación territorial mientras Ricardo Quintela busca proyectar su liderazgo como uno de los principales referentes de la oposición al gobierno de Javier Milei. En un acto partidario, el secretario general del PJ provincial, Miguel Galeano, convocó a la militancia a reforzar la organización política en toda la provincia, endureció las críticas al modelo económico nacional y planteó que el desafío del peronismo es disputar el debate cultural.
El dirigente sostuvo que el justicialismo debe volver a ocupar el centro de la discusión política con una fuerte presencia en los barrios y en el interior provincial, al tiempo que reivindicó la conducción de Quintela como presidente del PJ riojano.
«La Rioja tiene que ponerse de pie y convertirse en la capital del peronismo», afirmó Galeano, quien pidió a los militantes transformarse en «predicadores de la fe, la esperanza y el amor», retomando conceptos históricos de la doctrina justicialista.
El discurso estuvo atravesado por una fuerte confrontación con el gobierno nacional.
El secretario general del PJ atribuyó la crisis económica a las políticas neoliberales implementadas durante distintos períodos y responsabilizó especialmente a la administración de Javier Milei por el deterioro social que, según afirmó, atraviesan las provincias.
También cuestionó el endeudamiento externo contraído durante la gestión de Mauricio Macri y sostuvo que los sectores concentrados de la economía continúan condicionando la política nacional mediante la formación de precios y la concentración de recursos.
En esa línea, Galeano aseguró que el peronismo debe dar una «batalla cultural» para explicar las causas de la inflación y de la desigualdad, al tiempo que defendió el rol del Estado como garante de derechos básicos como la salud, la educación, la seguridad y la obra pública.
Como parte de esa estrategia política, anunció el compromiso de construir nuevas sedes partidarias en distintos departamentos de la provincia, con el objetivo de convertirlas en espacios permanentes de formación política, actividades sociales, culturales y deportivas.
El dirigente vinculó esa expansión territorial con la necesidad de fortalecer la presencia del PJ en cada localidad y consolidar la estructura partidaria de cara a los próximos desafíos electorales.
Durante su intervención también destacó distintas políticas impulsadas por la gestión de Quintela, entre ellas los programas de vivienda, las obras de infraestructura hídrica, el desarrollo de energías renovables, la conectividad y la pavimentación urbana, iniciativas que presentó como la expresión de un modelo de Estado activo frente al retiro de la inversión pública nacional.
En otro tramo del discurso reivindicó el protagonismo de las mujeres dentro del movimiento justicialista y reclamó una mayor participación en los espacios de conducción partidaria. Además, vinculó la agenda de género con la igualdad salarial y la lucha contra la violencia hacia las mujeres, al sostener que el peronismo debe asumir esos debates como parte de su identidad política.
El mensaje dejó en evidencia la estrategia que comienza a delinear el oficialismo riojano: mientras Quintela intenta consolidarse como una de las principales voces opositoras a Milei en el escenario nacional, el PJ provincial acelera su reorganización interna con un discurso de fuerte contenido ideológico, una ampliación de su estructura territorial y una convocatoria a la unidad para sostener el poder político en La Rioja y proyectar al gobernador como una referencia del peronismo de cara al ciclo electoral de 2027.