María trabajó durante dos años en Salta para comprar el equipamiento de un emprendimiento gastronómico en La Rioja. Asegura que las cajas llegaron abiertas y vacías tras permanecer cuatro días retenidas en Tucumán. Sus abogados preparan acciones legales mientras Defensa del Consumidor interviene en el caso.
El caso de una emprendedora riojana que denunció el presunto robo del equipamiento que había enviado por encomienda para abrir un negocio propio trascendió las fronteras provinciales y puso bajo la lupa los controles de las empresas de transporte de cargas en Argentina.
María, oriunda de La Rioja, aseguró que trabajó durante dos años en la provincia de Salta para reunir el dinero necesario con el objetivo de iniciar un emprendimiento gastronómico junto a su familia. Cuando finalmente despachó el equipamiento hacia la capital riojana, la carga permaneció retenida durante cuatro días en Tucumán y, al llegar a destino, las cajas aparecieron abiertas, con los embalajes dañados y sin los productos en su interior.
La denuncia rápidamente se viralizó en redes sociales y derivó en una fuerte repercusión mediática, obligando a la empresa de transporte involucrada a emitir comunicados públicos en los que aseguró haber iniciado una investigación interna.
Sin embargo, para la damnificada las respuestas llegaron recién cuando el caso tomó estado público.
Los abogados que representan a María, Lucas Rearte Bubbolini y Valentín Reartes Nanni, confirmaron que ya trabajan en una presentación ante Defensa del Consumidor y anticiparon que, de no obtener una solución administrativa, avanzarán con acciones judiciales para reclamar la reparación integral del daño.
Los letrados señalaron que la mercadería enviada tenía un valor muy superior al consignado en la guía de transporte y sostuvieron que la empresa nunca consultó cuál era el monto real del contenido antes de fijar la cobertura del envío. También cuestionaron la demora registrada durante el traslado y afirmaron que la clienta no obtuvo respuestas satisfactorias pese a reiterados reclamos.
Uno de los aspectos que más preocupa es que el episodio no aparece como un hecho aislado.
Durante la difusión pública del caso surgieron numerosos testimonios de usuarios que denunciaron situaciones similares con encomiendas extraviadas, abiertas o con faltantes, lo que volvió a instalar interrogantes sobre los mecanismos de control que aplican las empresas dedicadas al transporte terrestre de cargas.
Desde Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Salta, el director Adriano Gerónimo confirmó que el organismo ya tomó intervención y explicó que los usuarios tienen derecho a exigir información completa sobre la cobertura del transporte, el valor declarado de la mercadería y las condiciones del seguro contratado.
El funcionario también recomendó documentar el estado de los paquetes al momento de la entrega, dejar constancia inmediata de cualquier irregularidad y realizar las denuncias administrativas y penales cuando existan indicios de robo o desaparición de mercadería.
Para La Rioja, el caso adquiere una dimensión especial porque la víctima había decidido regresar a su provincia para invertir sus ahorros en un emprendimiento familiar. La pérdida del equipamiento no sólo implica un perjuicio económico, sino también la frustración de un proyecto productivo construido durante años de trabajo.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta y la empresa sostiene que colabora para esclarecer lo ocurrido. La resolución del caso podría convertirse en un antecedente relevante sobre la responsabilidad de las compañías de transporte frente a la pérdida o presunto robo de encomiendas, un problema que comienza a generar preocupación entre consumidores de distintas provincias del país.