La crisis del consumo reconfigura el mapa comercial de La Rioja: cierran locales en el centro y migran a los barrios

El Sindicato de Empleados de Comercio advirtió una caída de hasta el 20% de sus afiliados y confirmó que muchos negocios abandonan el microcentro por los altos costos. Comerciantes también impulsan horarios corridos para el viernes por el partido de la Selección.

La desaceleración de la inflación todavía no logró traducirse en una recuperación del consumo y el comercio de La Rioja continúa mostrando señales de reacomodamiento. Mientras un grupo de comerciantes decidió implementar horario corrido el próximo viernes para facilitar que empleados y clientes puedan seguir el partido de la Selección Argentina, desde el Sindicato de Empleados de Comercio advirtieron que el verdadero problema sigue siendo la caída de las ventas y la transformación del mapa comercial de la capital provincial.

El secretario general del gremio, Darío Nieto, confirmó que la propuesta de modificar el horario de atención no surgió del sindicato sino de comerciantes del microcentro, quienes resolvieron abrir desde la mañana hasta las últimas horas de la tarde para cerrar antes del inicio del encuentro de la Selección.

La iniciativa, que por ahora alcanza a varios comercios céntricos y algunos supermercados locales, es voluntaria y busca concentrar las ventas durante el día para evitar la interrupción de la jornada comercial por el evento deportivo.

Sin embargo, detrás de esa decisión aparece un escenario económico mucho más complejo.

Nieto aseguró que el comercio riojano continúa afectado por la retracción del consumo y reveló que el sindicato perdió entre un 15% y un 20% de sus afiliados en comparación con el año pasado, una señal que atribuyó tanto al cierre de negocios como a la reducción del empleo registrado en el sector.

El dirigente sostuvo que el centro comercial de la capital evidencia una importante cantidad de locales vacíos, aunque aclaró que una parte significativa de esos comercios no desapareció sino que decidió trasladarse hacia otros sectores de la ciudad.

Según explicó, los elevados costos de alquiler y funcionamiento en el microcentro empujaron a numerosos comerciantes a instalarse en zonas como el sur y el este de la capital, donde durante los últimos años crecieron corredores comerciales con ferreterías, casas de indumentaria, zapaterías y otros rubros que antes se concentraban exclusivamente en el casco céntrico.

Para el gremio, el fenómeno refleja un cambio estructural más que una simple caída de la actividad. Aunque algunos puestos de trabajo efectivamente se perdieron, otra parte del comercio continúa operando desde nuevas ubicaciones con menores costos fijos.

A ese proceso se suma otro desafío que también preocupa al sector: el crecimiento sostenido de las compras por internet.

Nieto calificó al comercio electrónico como una competencia cada vez más fuerte para los negocios tradicionales y aseguró que el cambio en los hábitos de consumo ya se percibe con claridad entre los comerciantes riojanos, especialmente en rubros vinculados con indumentaria, calzado y artículos para el hogar.

El panorama de La Rioja replica una tendencia que también se observa en otras provincias. Mientras el Gobierno de Javier Milei destaca la desaceleración inflacionaria y la recuperación de algunas variables macroeconómicas, cámaras empresarias y sindicatos vinculados al comercio sostienen que el consumo masivo todavía no muestra una recuperación sostenida y que la competencia del comercio digital, junto con los elevados costos operativos, está acelerando una reconfiguración del sector minorista.

En ese contexto, la modificación excepcional del horario comercial por el partido de la Selección aparece como una postal de un comercio que busca adaptarse a nuevas costumbres de consumo, mientras enfrenta un proceso de transformación que excede el resultado de una jornada de ventas y empieza a cambiar la fisonomía comercial de la capital riojana.