La entidad puso en funciones a la conducción para el período 2026-2028 durante un acto institucional que incluyó la incorporación de nuevos profesionales y el reconocimiento a una especialista. La normalización llega después de una prolongada disputa interna que derivó en asambleas, denuncias cruzadas y la remoción de la anterior presidenta.
El Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de La Rioja llevó adelante una ceremonia institucional en la que asumieron formalmente las nuevas autoridades para el período 2026-2028, en un acto que también incluyó la entrega de matrículas profesionales a nuevos farmacéuticos y el otorgamiento de una matrícula de especialista.
La actividad reunió a profesionales, familiares e invitados especiales y marcó el inicio formal de una nueva etapa en la conducción de la entidad. Desde el Colegio destacaron que la ceremonia reafirmó el compromiso de la institución con la formación profesional, la ética y el fortalecimiento del sistema de salud provincial.
La nueva conducción quedó encabezada por María Elena Sarmiento como presidenta, acompañada por Gimena Flores en la vicepresidencia, Hernán Bianchi como tesorero y Jorge Bordón como secretario. El Consejo Directivo se completa con Emilse Londero y Martha Herrera Páez como vocales titulares, además de Agustín Villar Laguardia e Isabel Luna como vocales suplentes.
También quedaron conformados el Tribunal de Ética y Disciplina, integrado por Hilda Genre, Luisa Dumo y Griselda Molino, junto con sus suplentes Liliana Gómez, Lucía Ascoeta y Luis Terán. La Comisión Revisora de Cuentas estará integrada por Paul Abrieu y Esteban Fernández.
El antecedente de una crisis institucional
La asunción de las nuevas autoridades se produjo tras varios meses de tensión interna que atravesó el Colegio de Farmacéuticos y que tuvo su punto más álgido durante abril.
El 18 de ese mes, una Asamblea Extraordinaria resolvió remover de la presidencia a Silvia Brizuela Ledesma, al considerar que había incurrido en la causal estatutaria de «mala conducta». En ese mismo encuentro, los matriculados respaldaron actuaciones previas del Consejo Directivo, repudiaron la detención del entonces vocal Jorge Bordón y aprobaron impulsar acciones judiciales vinculadas con los incidentes ocurridos durante el proceso asambleario.
La crisis había escalado días antes, cuando la Asamblea Ordinaria iniciada el 16 de abril debió pasar a cuarto intermedio luego de una serie de episodios que derivaron en denuncias penales y fuertes acusaciones entre distintos sectores de la institución.
Finalmente, el 23 de abril se retomó la Asamblea Ordinaria. En esa oportunidad, los matriculados aprobaron por unanimidad el balance institucional, lo que permitió cumplir con las exigencias administrativas y fiscales, y eligieron a las autoridades que ahora quedaron formalmente en funciones.
Una nueva etapa institucional
Con la ceremonia de asunción y la entrega de matrículas, el Colegio de Farmacéuticos buscó dejar atrás el período de conflicto y enfocar su agenda en la actividad profesional.
La incorporación de nuevos matriculados y la entrega de una matrícula de especialista fueron presentadas como una señal del rol que la institución pretende fortalecer en los próximos dos años, con eje en la capacitación permanente, la defensa del ejercicio profesional y el acompañamiento a los farmacéuticos de toda la provincia.
La nueva conducción tendrá mandato hasta julio de 2028 y afrontará el desafío de consolidar la normalización institucional después de uno de los procesos internos más complejos registrados en la historia reciente del Colegio de Farmacéuticos de La Rioja.