El gobernador Ricardo Quintela logró reunir en La Rioja a Máximo Kirchner y dirigentes de distintos sectores justicialistas, pero las ausencias de Axel Kicillof y Sergio Massa limitaron la fotografía de unidad que buscaba proyectar hacia 2027.
Claves de la noticia
- Máximo Kirchner participó de las actividades por los 50 años del martirio de monseñor Enrique Angelelli.
- Axel Kicillof y Sergio Massa no asistieron, aunque sus sectores tuvieron representación política.
- Quintela convocó a iniciar una discusión por la unidad nacional del justicialismo.
- La actividad combinó memoria, agenda social y posicionamiento político con vistas a 2027.
La conmemoración por los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli dejó en La Rioja una señal política de alcance nacional: Quintela consiguió mostrar capacidad de convocatoria dentro del peronismo, aunque no pudo reunir en una misma escena a las principales vertientes enfrentadas del espacio.
La presencia de Máximo Kirchner aportó el respaldo más visible. El diputado nacional participó de la misa central en Punta de los Llanos y sostuvo que el país necesita recuperar una actitud colectiva basada en la esperanza y la iniciativa política.
“Hay dos caminos: autoestima y autocompasión. Vamos a elegir el de la autoestima”, afirmó Máximo Kirchner en La Rioja.
Una unidad que todavía muestra límites
El encuentro permitió reunir a legisladores nacionales, referentes sindicales y dirigentes de diferentes líneas del PJ. Sin embargo, la ausencia de Kicillof mantuvo expuesta la distancia entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora. Massa tampoco participó personalmente, aunque el Frente Renovador contó con representantes.
Quintela planteó que el justicialismo debe comenzar a discutir una estrategia común y fortalecer su organización territorial. El gobernador intenta ubicarse como articulador entre sectores que mantienen diferencias sobre el liderazgo, la estrategia opositora y la selección de candidaturas para 2027.
La convocatoria tuvo así un resultado intermedio: mostró volumen político y presencia nacional, pero no produjo la síntesis entre el kirchnerismo y el espacio conducido por el gobernador bonaerense que la dirigencia riojana buscaba exhibir.
La Rioja como escenario de la interna nacional
El movimiento de Quintela continúa una estrategia que Rioja Política viene siguiendo desde julio. El mandatario había invitado a Kicillof y a Máximo Kirchner con el objetivo de convertir el homenaje en un punto de encuentro. Finalmente, sólo el referente de La Cámpora asistió personalmente.
La consecuencia política excede el acto conmemorativo. La Rioja vuelve a posicionarse como escenario de una discusión nacional en la que el PJ debe resolver si puede construir una conducción compartida o si llegará al calendario electoral con proyectos separados.
Angelelli, memoria y mensaje político
Las actividades tuvieron como eje institucional y religioso el aniversario del martirio de Angelelli. La celebración reunió a autoridades eclesiásticas, organizaciones sociales, representantes de derechos humanos y dirigentes políticos.
Quintela vinculó el legado del obispo con una convocatoria a transformar la realidad nacional sin promover discursos de odio. Kirchner, por su parte, cuestionó el impacto del programa económico nacional sobre el interior y mencionó durante su visita el cierre de una fábrica en Sanagasta.
El desafío para el gobernador será traducir esa capacidad de convocatoria en acuerdos concretos. La ausencia de los principales referentes de otras ramas del peronismo mostró que la unidad continúa siendo una consigna antes que una estructura política consolidada.
