
Marcelo Becerra, del Banco Rioja, señaló que la entidad evalúa una reducción de las tasas de financiamiento de las tarjetas de crédito, luego del planteo del gobernador Ricardo Quintela. Aclaró que esa posibilidad todavía requiere definiciones administrativas y adecuaciones de los sistemas.
Durante una entrevista, Becerra distinguió esa iniciativa de la reducción aplicada a los préstamos. Según explicó, las condiciones que describió para estas operaciones contemplan una tasa del 56% para un plazo de 36 meses y del 54% para 12 meses.
El directivo sostuvo que el pedido del gobernador tomó como referencia una tasa del 29% vinculada a tarjetas del Banco Nación. Esa cifra fue mencionada como referencia para la evaluación y no como una condición ya implementada por Banco Rioja.
Unas 3.900 personas accedieron a las nuevas condiciones
Becerra estimó que entre 3.800 y 3.900 personas habían accedido a las condiciones anunciadas para los préstamos al momento de la entrevista. También describió una demanda sostenida, con alrededor de 400 consultas o gestiones diarias.
Aclaró que la medida alcanza tanto a quienes solicitan un préstamo como a clientes que ya tienen créditos y buscan refinanciarlos. Según indicó, la refinanciación es voluntaria y puede permitir reducir la cuota o acceder a dinero adicional, de acuerdo con cada operación.
El directivo sostuvo que muchos clientes optaron por retirar nuevos fondos. También mencionó casos en los que la refinanciación se utilizó únicamente para disminuir el importe mensual.
Consultado sobre la posibilidad de suspender los descuentos de las cuotas de préstamos a trabajadores públicos, descartó esa alternativa.
La refinanciación requiere una gestión presencial
En otra entrevista, el vicepresidente del Banco Rioja precisó que la aplicación de las condiciones anunciadas no es automática y requiere una gestión presencial. Explicó que cada operación se analiza de acuerdo con los ingresos, la capacidad de pago y el historial de endeudamiento del cliente.
Becerra señaló que el banco consulta información crediticia a través de Nosis y que también considera compromisos con otras entidades y tarjetas. Por eso, sostuvo, las alternativas ofrecidas pueden variar entre personas que solicitan una revisión de sus préstamos.
Cómo describió el reemplazo del crédito anterior
Ante las consultas por posibles superposiciones de intereses, el directivo explicó que la operación cancela el crédito anterior y reorganiza el saldo pendiente con la nueva tasa. Según su descripción, no se mantienen simultáneamente dos préstamos por ese mismo saldo ni se devuelven automáticamente los intereses ya abonados.
Afirmó que, en el caso de un cliente sin nuevo endeudamiento adicional, la reducción de la tasa debería traducirse en una cuota menor. Sin embargo, insistió en que el resultado depende del plazo, el saldo y la situación particular del solicitante.
Los conductores plantearon testimonios de oyentes que recibieron ofertas con más cuotas o con una reducción mensual pequeña. Becerra respondió que esos casos requieren un análisis individual; no presentó liquidaciones que permitieran comprobar el costo total de los ejemplos discutidos.
Dinero adicional y una nueva baja todavía en evaluación
Becerra estimó, a partir de información del área de préstamos, que alrededor del 85% de quienes realizaron estas operaciones optó por retirar dinero adicional cuando su evaluación crediticia lo permitía. Aclaró que esa opción es voluntaria y que otros clientes eligieron únicamente reorganizar la deuda.
Durante esa entrevista volvió a mencionar las tasas del 56% a 36 meses y del 54% a 12 meses. También anticipó que el equipo técnico analizaba otra reducción y que esperaba contar con precisiones la semana siguiente a sus declaraciones.
No confirmó un nuevo porcentaje para préstamos, una fecha de entrada en vigencia ni cómo se aplicaría una eventual modificación a quienes ya refinanciaron. La referencia del 29% correspondió al financiamiento con tarjetas del Banco Nación y no fue anunciada como una tasa disponible en Banco Rioja.
Tarjetas para cubrir alimentos y medicamentos
Becerra vinculó el endeudamiento de las familias con la necesidad de afrontar gastos cotidianos. Según relató, entre los destinos que los clientes mencionan aparecen principalmente la compra de mercadería y medicamentos.
Describió a la tarjeta de crédito como una extensión del sueldo: muchas personas cobran, pagan el resumen y vuelven a utilizar el saldo disponible para sostener sus consumos.
Respecto de quienes ya tienen una refinanciación de tarjeta, señaló que las posibilidades de volver a utilizarla dependen de la regularización de la deuda y de la situación de cada cuenta. Reiteró que las nuevas condiciones que se evalúan todavía no están implementadas.
Dificultades también entre los comercios
El representante del banco también advirtió sobre dificultades de pago entre comerciantes y empresas. Mencionó pedidos para girar en descubierto y la utilización de líneas de crédito para afrontar aguinaldos como señales de problemas de liquidez.
Aclaró, además, que la reducción de tasas mencionada para los préstamos personales no se extiende a las operaciones empresariales vinculadas con FOGAPLAR.
La eventual modificación del financiamiento con tarjetas constituye, por ahora, una medida en evaluación. Su alcance, requisitos y fecha de aplicación deberán quedar definidos por la entidad.


