El temor presidencial es una nueva derrota como la de 2009 y por eso pretende que las provincias peronistas la respalden en 2013. El pedido complica al PJ mendocino, que planeaba justamente adelantar la votación.
La presidenta Cristina Fernández pidió a “todos los gobernadores” del oficialismo “unificar” las elecciones legislativas provinciales con las nacionales en octubre de 2013, como estrategia para evitar una derrota nacional similar a la que sufrió el kirchnerismo en 2009.
Según revelaron a la agencia DyN fuentes de la Casa Rosada, la próxima estrategia electoral de la mandataria será “a la inversa” de la impulsada en las elecciones de 2011, cuando se desdoblaron los comicios para elegir gobernador en varias provincias y la Presidenta pudo así mostrar triunfos adelantados como propios, antes de obtener la reelección con más del 54 por ciento de los votos.
El pedido de “unificación” de la Casa Rosada se pudo comprobar con el anuncio formulado días atrás por la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci (FpV) a un grupo de intendentes sobre su decisión -aún no oficializada- de atrasar las elecciones provinciales que solían hacerse en marzo, para octubre de 2013.
En Mendoza, el Gobierno había avanzado con el plan de romper la tradición de votar el mismo día candidatos nacionales, provinciales y municipales. Ayer, al ser consultados, dijeron no haber recibido ningún mensaje nacional contrario a desdoblar y ratificaron que en febrero se tomará la decisión.
Hace unos meses, en una reunión del gobernador Francisco Pérez con el vice Carlos Ciurca y algunos intendentes del peronismo, se empezó a analizar la idea de adelantar la elección local.
El principal motivo era el temor al “efecto arrastre” del ex vicepresidente Julio Cobos, que pretende ser candidato a diputado nacional. La especulación es que si va como cabeza de la boleta de la UCR, Cobos puede sumar muchos votos a las listas de legisladores provinciales del radicalismo y así entonces se le complicaría más la gobernabilidad al oficialismo con una Legislatura en contra hasta 2015.
Desde la Casa Rosada admitieron a DyN que “varios gobernadores del PJ analizaban desdoblar” los comicios en defensa de su caudal electoral, ante la caída en la imagen del Gobierno nacional en los últimos meses y las crecientes protestas sociales.
“Se va a unificar todo lo que se pueda”, fue la frase contundente de un funcionario de Balcarce 50 que admitió que “el escenario político en las provincias es mejor que para el gobierno nacional: si separás y dejás sola a la Nación, va a ser una mala elección, parecida a la de 2009”, cuando el kirchnerismo vio peligrar su poder.
El llamado de la Presidencia ya habría hecho cambiar la decisión además de la gobernadora de Catamarca, a los mandatarios de Misiones, Maurice Closs; y de La Rioja, Luis Beder Herrera, quienes habían avanzado en el desdoblamiento de sus comicios provinciales. La agencia de noticias también menciona a Pérez como uno de los que cambió de idea, pero esto no pudo ser confirmado ayer.
Igual, tal pedido nacional explicaría el cambio de opinión de algunos referentes locales del PJ. Hace algo más de dos meses, el intendente de San Martín, Jorge Giménez, uno de los partícipes de aquella reunión inicial donde se planteó desdoblar, se manifestaba a favor y decía a este diario que “la mayoría de las provincias ya tienen el desdoblamiento y la Nación las respeta”. Ayer, el diario El Sol publicó declaraciones de Giménez opuestas al plan, al considerar que no se debe desdoblar “ni en el peor de los escenarios” bajo el argumento de que pertenece “a un partido y un movimiento nacional”.
Según los cálculos de la Casa Rosada, la única provincia del PJ que no unificará las elecciones en 2013 sería Salta, a cargo de Juan Manuel Urtubey (PJ), quien no oculta sus diferencias con el kirchnerismo, aunque lo hace amparado en la aplicación, por primera vez en ese distrito, del voto electrónico, que no permite unificar los padrones con los nacionales.
Otro problema que deberá zanjar el Gobierno nacional para evitar que otras provincias decidan separar las elecciones provinciales es encontrar un “vericueto jurídico” para adaptar la nueva ley del voto a los 16 años con los padrones electorales provinciales, en los que esa franja del nuevo electorado no figura.
En tanto, la mayoría de los distritos gobernados por opositores, entre ellos la Ciudad de Buenos Aires con Mauricio Macri; Santa Fe, con el socialista Antonio Bonfatti y Corrientes, con el radical Ricardo Colombi, ya habrían decidido desdoblar los comicios.
En ese marco, el oficialismo evalúa que en “al menos en 7 u 8 provincias” corre riesgos de perder o hacer una mala elección, entre ellas “Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Capital Federal”.
En Buenos Aires, el acuerdo con el gobernador Daniel Scioli, que incluiría negociaciones por las listas de candidatos nacionales y provinciales, podría “salvar las papas”, admiten en el kirchnerismo, donde a pesar de las diferencias ya ven al mandatario bonaerense como el mal menor en la pelea por la sucesión presidencial en 2015.
“A Scioli se lo está protegiendo”, admiten cerca de la Presidenta, mientras ven con malos ojos la eventual unificación de la oposición y el ascenso del intendente de Tigre, Sergio Massa, como eventual competidor en una lista opositora de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. En ese marco, en el kirchnerismo admiten que pese a las mediciones de varios ministros, aún no consiguen consolidar a un candidato bonaerense fuerte.



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