El ministro de Producción local, Ernesto Pérez, calificó al régimen nacional como una «trampa» que destruye a las pymes; defendió el modelo de regalías del 25% de Quintela y arremetió contra Caputo y Adorni.
LA RIOJA.– En medio de la fuerte disputa entre la Casa Rosada y las provincias por la atracción de capitales, el gobierno de La Rioja sumó un nuevo capítulo de confrontación directa. El ministro de Producción provincial, Ernesto Pérez, lanzó duras críticas contra el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, al calificar al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como «un gran verso» y una «trampa» diseñada para favorecer a las multinacionales en detrimento de las pymes locales.
En una entrevista radial mantenida mientras transitaba las rutas provinciales, el funcionario riojano aseguró que las grandes inversiones mineras que hoy se anuncian en el país se gestionaron durante la anterior administración nacional y descartó que los beneficios impositivos que promueve Javier Milei sean determinantes para el sector. «A las empresas no les importa tanto el tema de los impuestos; lo que les importa es que les demos la propiedad para extraer cobre, oro y plata. Y La Rioja tiene el mineral que precisan para la tecnología y la inteligencia artificial», sentenció.
«El Rigi es un curro de Milei y de quienes están en el Ministerio de Economía integrándose a un negocio que va a funcionar igual. La gran trampa es que liberan de impuestos a las empresas matrices extranjeras para importar insumos, pero las pymes locales que prestan servicios sí pagan IVA y Ganancias. Eso genera una competencia desleal destructiva», argumentó Pérez.
El «modelo riojano»: regalías altas y propiedad estatal
El titular de la cartera productiva marcó una profunda línea de distinción entre la política de recursos naturales que ejecuta el gobernador Ricardo Quintela y la de otros distritos cordilleranos. Según explicó, la provincia exige un esquema de asociación donde el Estado local retiene entre el 20% y el 25% en concepto de regalías, a diferencia del 3% que rige en el resto del territorio nacional.
Pérez ejemplificó el peso político de la provincia con la reciente tensión en torno al megaproyecto minero Vicuña (operado en la frontera por las multinacionales Lundin y BHP). «Cuando Quintela les plantó bandera en defensa de la soberanía provincial, las acciones de la minera cayeron un 30% en 15 días. Tuvieron que venir a sentarse a hablar con el gobernador y hoy ya están haciendo la obra en Guandacol e invirtiendo sin el Rigi ni la corruptela de Caputo», disparó.
Denuncia de lobby libertario y el debate por la «estabilidad política»
El ministro fue taxativo al convalidar los rumores que señalan que la dirigencia de La Libertad Avanza en La Rioja, referenciada en el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, opera activamente para desalentar la llegada de capitales en el corto plazo.
«Levantan el teléfono para decirle a las grandes empresas que aguanten, que esperen a que ellos lleguen a la gobernación en 2027», denunció. En esa línea, recordó el impacto de las decisiones de la Casa Rosada sobre las finanzas locales: «Nos están adeudando 1800 millones de dólares, frenaron el pago sostenido del bono verde y nos deben seis parques eólicos».
No obstante, Pérez se mostró confiado en que el peronismo mantendrá la hegemonía y la «estabilidad política» en la provincia más allá de 2027, lo que garantizará la proyección de los proyectos mineros y energéticos a 30 años. Al justificar el valor de la continuidad de un partido en el poder, el ministro trazó polémicas comparaciones internacionales con los Tigres del Sudeste Asiático, los países del Golfo y China, lo que generó un contrapunto con los entrevistadores respecto de las credenciales democráticas de esos regímenes. «En la mayoría de los países con estabilidad económica se vota, la distinción principal está en el desarrollo del programa de gobierno», replicó el funcionario.
Ironías sobre el patrimonio de Manuel Adorni
Hacia el final del diálogo, Pérez aprovechó la coyuntura nacional para desgastar la credibilidad del oficialismo central, apuntando contra la reciente declaración jurada del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien justificó parte de su patrimonio a través de ganancias en criptomonedas.
«Nadie le cree. Imagínese si alguien va a poner 200.000 dólares en bitcoin en 2014, cuando cotizaba a 700 dólares y después se desplomó, para que ahora aparezca mágicamente en un pendrive al estilo de las películas. Lo de Adorni está para una serie de Netflix», ironizó el ministro riojano, concluyendo que las inconsistencias de transparencia en el entorno presidencial terminarán por sepultar el proyecto político de La Libertad Avanza a nivel nacional.




