Inicio / Sociedad / Rinden homenaje a sacerdotes asesinados por la dictadura

Rinden homenaje a sacerdotes asesinados por la dictadura

DSC_0046El homenaje incluyó las exposiciones de las abogadas María Elisa Reinoso, Viviana Reinoso y Adriana Mercado Luna, que actuaron como querellantes en la causa por los asesinatos de los curas, y quienes dieron detalles de los hechos acontecidos en Chamical, el día 18 de julio de 1976 en el que murieron los sacerdotes.

El Concejo Deliberante de La Rioja capital rindió un emotivo homenaje a los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longeville, asesinados por el aparato represivo de la última dictadura cívico militar, en el marco de las actividades realizadas en conmemoración al Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

El homenaje incluyó las exposiciones de las abogadas María Elisa Reinoso, Viviana Reinoso y Adriana Mercado Luna, que actuaron como querellantes en la causa por los asesinatos de los curas, y quienes dieron detalles de los hechos acontecidos en Chamical, el día 18 de julio de 1976 en el que murieron los sacerdotes.

Esta exposición fue denominada “Sembrando Justicia”, en honor a la obra de las víctimas y al trabajo de este grupo de abogadas que lograron la primera condena a los represores de la dictadura en la provincia de La Rioja.

María Elisa Reinoso, Viviana Reinoso y Adriana Mercado Luna analizaron además los pormenores de la causa, mencionando además aspectos relevantes de la sentencia que se dictó el 7 de diciembre pasado la justicia federal riojana.

Luna señaló que «quedó demostrado en la causa que para cometer este crimen atroz, en una ciudad pequeña como Chamical, coordinaron las actividades la policía de la provincia y la base aérea para liberar la zona, ya que era una metodología usada en la época».

La abogada relató además que el abandono de los cuerpos de los curas a la vera de un camino «tuvo en primer lugar el firme propósito de sembrar el miedo en la población y promover el silencio y en segundo término infringirle el mayor sufrimiento y dolor a(el obispo Enrique) Angelelli (también luego asesinado por la dictadura militar), en el día de su cumpleaños, como un regalo sádico y perverso”.

Luna subrayó la importancia del proceso por el asesinato de los curas y afirmó: “que esta sentencia sirva para impulsar otras causas por delitos de lesa humanidad que se tramitan en la justicia local”.

En tanto, Reinoso se refirió al plan sistemático de eliminación de civiles opositores a través de la doctrina de seguridad nacional en ese momento, y dijo que “se consideraba como enemigo interno a todo aquel que no comulgara con esa idea, y en la cual los sacerdotes tercer mundistas como se los llamaba, habían sido señalados como enemigos y por tanto como enemigo a exterminar”.

A su turno, Reinoso describió que “no obstante las repercusiones, el juicio fue diezmado, ya que solamente se juzgó a los tres altos mandos”,pero adelantó que “habrá otros tramos en donde se juzgará las responsabilidad de otros encargados de la inteligencia”.

Las letrada apuntó además que en el caso de los sacerdotes «hubo complicidad de las autoridades eclesiales de la época que no diligenciaron ninguna causa para esclarecer los crímenes».

Las abogadas agradecieron también en nombre de su colega Cristina Herrera, la labor previa realizada por esta junto a la hermana del padre Carlos de Dios Murias, quien durante muchos años mantuvo la causa a «pesar de las leyes del perdón, a pesar de la dificultad de que en La Rioja no consiguió abogados durante muchos años».

Entre el público, se encontraba la titular de la Asociación de Madres de Plaza de mayo de La Rioja, Marcela Ledo, quien pidió “cuidar a los testigos que son un elemento fundamental para poder reconstruir las historias y sostener las causas para que pueda haber sentencia, y solicitó a los organismos de derechos humanos y a los ciudadanos en general, a seguir protegiéndolos”.

También estuvo presente el comunicador social Aníbal Luna, cuyo informe periodístico elaborado en 1976, sirvió de elemento en el juicio que se realizó en 1986 y para dar impulso a este último proceso.

Por su parte el diputado provincial Carlos Luna admitió que “aún hay ciertos nombres de quienes fueron opositores a la pastoral de Murías y Longeville, que aún se mantienen en cargos de poder en la Provincia”.

Finalmente se exhibió una compaginación de fotos del juicio realizado por el reportero gráfico, Sebastián Celán, y se descubrieron dos murales elaborados por el Movimiento Acción Poética La Rioja, con dos frases del poeta Roberto Santoro, asesinado en la última dictadura militar.

Etiquetado:

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo