Se trata de los diputados Judit Díaz Bazán y Guillermo Galván. La vieja casona del radicalismo casi les cerró las puertas para que usen el signo partidario en los comicios del 27 de octubre. El acercamiento con el bederismo les jugó en contra y ahora dependen casi en forma exclusiva del apoyo oficial para retener sus bancas. 
El Comité Provincia de la Unión Cívica Radical casi no tiene en cuenta a sus dos diputados capitalinos. Se trata de Judit Díaz Bazán y Guillermo Galván. Lo hicieron saber cuándo se reunió el Congreso partidario y luego Galván acusó al diputado nacional Julio Martínez de no impulsar la unidad partidaria.
Casi los ha excluido para que tengan signo partidario en las próximas elecciones legislativas del 27 de octubre, tras el acercamiento con el sector político del gobernador Luis Beder Herrera.
Díaz Bazán ya oficializó que tratará de retener su banca será por otro partido. “Si no se puede dentro del partido, será por fuera del partido”, sostuvo la legisladora radical, actual vicepresidenta segunda de la Legislatura. Casi es una fotografía para Galván.
En ese marco, la diputada comentó por Radio Fénix que su espacio político “se va a fortalecer un trabajo que se viene desempeñando” y por eso, consideró que “el espacio es importante sostenerlo dentro de la Capital”.
De esa forma, crece la posibilidad que ambos legisladores radicales se integren a un frente partidario, con una “pata” oficialista, para presentarse el último domingo de octubre. Sin el radicalismo tradicional, ahora dependen casi en forma exclusiva del apoyo oficial para retener sus bancas. Díaz Bazán siempre ha elogiado al ministro de Infraestructura, Néstor Bosetti, como también lo hizo Galván.
El gobernador tiene preferencia política por Díaz Bazán, más allá de las denuncias de Galván. Sin embargo, los gestos de la Residencia Oficial han significado que el justicialismo le haya dado señales a los dos radicales en la Legislatura. Salvo alguna excepción, casi nunca avaló ningún proyecto legislativo radical.
La legisladora siempre sonó como ministra de Salud, que es su especialidad; mientras que el diputado se ha caracterizado por ser el crítico de la gestión del intendente Ricardo Quintela.
En los sondeos previos, la sociedad relaciona a los dos diputados con el bederismo, por encima que hayan llegado, a través del Frente Cívico y Social.
Ahora Díaz Bazán y Galván tendrán que esperar como el bederismo diseña su estrategia política, ya que se renueve el 50 por ciento de las bancas de la Legislatura.
Martínez como la diputada Inés Brizuela y Doria dicen que sus listas será conformada por aquellos que se integren al Frente Cívico y Social, alejados del bederismo y del kirchnerismo.



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