El bloque legislativo que preside Galván fue el único que presentó el proyecto de la rescisión del contrato minero en el mes de febrero del año 2012 en pleno auge del estallido social en la cual se perdió la paz social.
El diputado opositor Guillermo Galván manifestó que “el gobernador debió haber anulado el contrato minero con la empresa Osisko luego de la primera movilización del pueblo riojano, en la cual expresaron su disconformidad con la política minera llevada a cabo por Beder Herrera, pero ahora la anulación del contrato del EMSE y Osisko expresa un claro triunfo del pueblo de Famatina”, expreso Galván.
Cabe destacar que el bloque legislativo que preside Galván fue el único que presentó el proyecto de la rescisión del contrato minero en el mes de febrero del año 2012 en pleno auge del estallido social en la cual se perdió la paz social.
Galván sostiene que la cámara de diputados debe ser el poder del Estado que autorice o rechace cualquier contrato donde este en juego el patrimonio de la provincia, tal como lo establece la Constitución Provincial, y no como ahora que solo lo faculta el EMSE, por lo cual Energía y Minerales Sociedades del Estado no debe volver a firmar un contrato minero.
El diputado opositor cuestiono el contrato minero, ya que este poseía una importante cantidad de falencias jurídicas. La empresa minera no posee domicilio legal en Argentina, si lo tiene registrado en Canadá; incumpliendo con la Ley de Sociedades Comerciales; no presento informes de impacto ambiental previo al cateo y exploración como lo establece la Ley de Sociedades Comerciales; jamás realizo una línea de base, no posee seguro ambiental, entre otras cosas.
Esto es el nudo gordeano del proyecto, ya que determina en el lugar de explotación la cantidad de ríos, cuencas, floras, fauna, minerales y población existente en el lugar, y como impactara sobre ese universo la explotación.
Osisko jamás entregó estudio alguno sobre la cantidad de agua que iba a utilizar para el proyecto, inclusive la provincia nunca realizo el inventario de glaciares para poder preservarlos en todo el territorio provincial.
Galván afirma que el contrato minero poseía cláusulas reservadas y le adjudicaba zonas exclusivas de explotación en zonas nunca conocidas por los riojanos. Además nunca se pagó el seguro ambiental ni hubo predisposición para completar los pasos legales para la exploración en zona minera. “Estuvimos frente a un contrato secreto y ante un extraordinario negociado entre la empresa minera y la provincia que pretendía entregar nuestros recursos naturales” asevero Galván.
El diputado expreso que “la rescisión del contrato con Osisko es el primer paso para acabar con el conflicto minero, ahora todos los riojanos debemos trabajar para reconstruir la paz social y el consenso ciudadano”.
El legislador añadió que el problema minero nos deja la siguiente enseñanza, “nunca más un gobierno podrá imponer la política minera sin previo debate y consenso social”.
Para finalizar, el dirigente de extracción radical le solicito al intendente Quintela que asuma el compromiso de hacer cumplir la ordenanza municipal que establece el “municipio no toxico, no nuclear y ambientalmente sustentable”, cuya ordenanza prohíbe la actividad minera metalífera a cielo abierto como la extracción de uranio en todas sus formas, y además, la peligrosidad de la manipulación de materiales tóxicos.



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