El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Luis Brizuela, se aferró a su cargo de controlador de las urnas, a pesar de ser hermano del diputado provincial, Delfor Brizuela, quien buscó su reelección. Al igual que Alberto Bruno y Sandra Vanni, por una cuestión ética, debería alejarse del escrutinio definitivo, tras el fantasma del fraude.



