Finalmente cambió la temperatura en la mañana del domingo en la capital riojana. Llegó la lluvia para alivio de todos los riojanos.
Fue tras que la temperatura superó este sábado los 43ºC en esta capital, que la transformaron en un horno, lo que obligó a los riojanos, buscar un alivio en algunos remansos en la zona de La Quebrada.
En la zona céntrica, las calles parecían un desierto, donde no se movía un alma.
El SMN pronosticó para este domingo nubosidad variable durante la mañana, con vientos moderados del sector norte.




