No hay dirigente riojano que tuvo protagonismo en la década de los 90 que no haya hablado con él. Su número telefónico es fácil recordar y guarda los grandes secretos políticos del país.
Se trata de Eduardo “Lule” Menem, el secretario privado de casi toda la vida del ex senador Eduardo Menem. También fue secretario general de la Gobernación de Ángel Maza.
En los albores del poder menemista fue el filtro para llegar al hermano del ex presidente Carlos Menem y es más conocido por sobrenombre “Lule”, que por su nombre.
Hoy trabaja en el armado de la estructura política de su tío por la candidatura a gobernador en el 2015.
Es padrino de hijos de reconocidos dirigentes riojanos y habla con todos, hasta con el gobernador Luis Beder Herrera, quien integró el “shopping eduardista” en la Presidencia de Carlos Menem. Y fue quien armó el encuentro entre Eduardo Menem y el intendente Ricardo Quintela en una confitería céntrica.
Tiene cientos de anécdotas de la actual clase política y no le perdona a un sector del peronismo riojano que haya denostado al ex presidente para alinearse con Néstor Kirchner, pese que fue a través del menemismo que llegaron al poder.
Cena con la cúpula del poder político opositor en Buenos Aires o se reúne con funcionarios de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mucho de los cuales llegaron a la Casa Rosada en la década del ´90.
Es ferviente defensor de la política menemista, más allá de una cuestión familiar, y está convencido que el ex senador tiene grandes posibilidades de llegar a la Gobernación.
Ve que hay un Beder Herrera agotado y por eso, un vacío de poder en la provincia, y sostiene que la seriedad del ex legislador y el respeto que la tiene la sociedad pueden ser factores claves para que los riojanos acompañen el proyecto el año entrante.
Así ha vuelto el “Lule” con la idea fija que el menemismo puede volver a tomar el control de la provincia.



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