A casi un mes de la liberación de los vinos de la nueva cosecha, el mercado de traslado se muestra en “stand by” y varios referentes aseguran que las grandes fraccionadoras del país se retiraron del mercado para empujar los precios a la baja. De hecho, en lo que va del año, ya han caído 11% los contratos de compra – venta de vino registrados en la Bolsa de Comercio de Mendoza.
“No hay operaciones”, así describió Carlos Iannizzotto, de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), la situación que atraviesa el mercado de traslado. El escenario no es nuevo, al menos desde las últimas seis semanas las formadoras de precio han dejado de operar mostrando un comportamiento errático.
Sólo para graficar la magnitud del problema, según datos de la Bolsa de Comercio, en el mes de mayo para blanco escurrido se registraron en total 20 operaciones de contado con un precio promedio de $ 2,45 el litro y 26 operaciones financiada a $ 2,70 por litro. En tanto para los tintos genéricos financiados se registraron 40 operaciones a $ 3,14 el litro.
Esta situación afecta en Mendoza a 367 bodegas trasladistas, que son aquellas que no han comunicado fraccionamientos en los últimos doce meses. A este segmento, de acuerdo al último dato disponible del INV, corresponde el 47% del total de las empresas de la provincia.
Para David Crocco, vicepresidente 2° de la Bolsa de Comercio de Mendoza, la situación que se vive es, al menos, preocupante. El ejecutivo local afirmó que “esta es una circunstancia que podría decir que prácticamente no he visto nunca. Si lo analizamos, el vino ya no tiene valor importante dentro de la configuración de una botella”, sostuvo.
Crocco reveló que desde el 1° enero al 1° de junio de 2014 se han sellado contratos de compra-venta de vinos en ese organismo por 530 mil hectolitros menos que en 2014, lo que significa una reducción del 11%.
Iannizzotto, aseguró que ya llevan un tiempo importante exponiendo esta coyuntura al Gobierno provincial. “Es necesario que se ponga en marcha el fondo estabilizador, pero no se ha podido avanzar. Es evidente que hay que sacar 100 millones de litros del mercado para mejorar los precios”.
El representante gremial admitió que muchas veces éstas son actitudes especulativas a la espera de lograr precios menores en las operaciones o mejores plazos de financiamiento.
“Como no hay operaciones, no podemos hablar de plazos, pero los que logran vender algo, que en su mayoría es tinto porque el mercado de blanco no tiene demanda, lo ofrecen a plazos de 8 ó 10 meses para concretar todo el pago”, señaló Iannizzotto quien agregó que Fecovita tiene plazos y precios diferenciales para los socios de sus cooperativas.
Crisis agravada
El escenario planteado para la vitivinicultura local en el primer semestre del año ha cerrado con seis meses de resultados negativos. En principio, la cosecha fue mayor a lo estimado, lo que sumado al deterioro que ya acarreaba la industria en general, determinó un stock técnico de 5,5 meses. A esto hay que sumarle la retracción del consumo en el mercado interno, que en el acumulado enero – abril mostró una baja del 4,2%.
“Cuando empieza la temporada del vino nuevo, varias bodegas usan su propio vino y no salen a comprar. Por lo general, está parado el mercado durante los primeros meses por esa razón. Ahora también hay que tener en cuenta que hay una retracción general del mercado de consumo a nivel nacional. En los despachos de vino, el INV ya marcó una caída del 4%; tampoco hay que engañarse con el tema de los stocks. Acá lo que existe es un producto que está atravesando la misma situación que los consumidores. Hasta en la cerveza se ve la retracción del consumo. Es decir que de alguna forma esto también responde a la situación macro”, dijo el presidente de Bodegas de Argentina, Juan José Canay.
Otro punto de polémica, como todos los años, fue la fecha de liberación de los caldos nuevos fijada para el 1° de junio. Sobre esta decisión, el presidente del INV, Guillermo García, sostuvo que el mercado todos los años para esta época tiene un comportamiento similar. “Estirar la fecha de liberación tal como lo venían planteando, lo único que hubiese hecho era tirar la pelota hacia adelante. Cuando se tomó la decisión sabíamos de, al menos, 200 bodegas que ya no tenían stock de vinos viejos”.
Un fondo que no llega
Desde el año pasado se están buscando herramientas para generar un panorama previsible para los tenedores de vino. En un primer borrador se esperaba desarrollar una herramienta que se conoció como “fondo estabilizador de stocks”, planteo por el cual los productores podrían inmovilizar su vino a través del Merproar u otra entidad, logrando financiamiento necesario para poder retener el producto en tanto y en cuanto las condiciones de mercado fueran alentadoras.
Para poner en marcha este sistema, desde algunos sectores aseguraban que se necesitaba una cifra superior a los 100 millones de pesos, que hasta el momento no terminan de cristalizarse.
Por otra parte, el 27 de mayo pasado se reunieron en Mendoza los responsables de las carteras de Agroindustria y Producción de San Juan, La Rioja, Catamarca y Mendoza, allí se anunció que desde las cuatro provincias se trabajaría en conjunto para subsidiar la exportación de 100 millones de litros de vino a granel, equivalentes a un mes de despachos al consumo. Este trabajo tampoco ha conseguido avances.
De hecho, Los Andes intentó consultar al ministro de Agroindustria de la provincia, Marcelo Barg, quien prefirió no realizar declaraciones al respecto.
Ahora, su par de San Juan, el ministro de Producción, Marcelo Alós, sostuvo que “lo que acordamos fue que cada provincia ponga en vigencia instrumentos con la idea de que exportemos una cantidad determinada en función de sus necesidades. Seguimos conversando el tema. Pero hay que reconocer que San Juan tiene muchas posibilidades de diversificación”.
Alós reconoció, no obstante, que la vitivinicultura nacional está en una situación delicada, principalmente porque los precios están planchados ya que las expectativas formadas a futuro no son buenas.
Por su parte, Canay indicó que “para exportar a granel primero tenés que tener clientes y precio. Argentina está entre 10 y 15 centavos de dólar por encima de nuestros competidores y en algunos casos más si tenemos en cuenta mercados con restricciones arancelarias”.
Y agregó: “Se habla de que el Gobierno salga a comprar vino a granel, lo retenga y luego lo vaya largando al mercado de a poco, pero para hacer eso hay que tener dinero. Pero acá hay una realidad que nos supera, que es a nivel nacional. La inflación, las altas tasas de interés y la gran presión impositiva, mientras que eso no se mejore, es muy difícil que las cosas cambien”.



Debe estar conectado para enviar un comentario.