Hola, pequeñas ratas apestosas.
Como mi familia y yo no acostumbramos a pagar chantajes, elegí responder a sus extorsiones mediáticas con el mejor antídoto para estos casos: la verdad.
1°)- Dos de mis cuatro hijos y yo somos empleados del Senado de la Nación y estamos asignados al despacho de mi esposa, la senadora nacional Hilda “Beba” de Soria.
2°)- Mensualmente donamos el 40 por ciento de nuestros sueldos a la Fundación Vamos a Andar. Con ese dinero se pagan los sueldos de otros compañeros y se financian varias acciones que benefician a la gente.
3°)- Trabajamos de lunes a domingo y también los días feriados. Nuestras jornadas laborales tienen un mínimo de diez horas. “Beba” da el ejemplo. Además, por nuestras respectivas experiencias y conocimientos, calificamos ampliamente para las tareas asignadas.
4°)- El Senado de la Nación es el organismo más transparente del país. Cualquier ciudadano que quiera saber algo de un senador, no tiene más que acceder a la página web de la Cámara. Allí está toda la información. Y si el senador es honesto, como el caso de “Beba”, resulta más fácil aún “contarle las costillas”.
5°) Nuestra familia no tiene nada que esconder, por eso no lo hace. Y en esto, como en todo, “Beba”, una vez más, da el ejemplo. Porque, si quisiera, podría poner en la presidencia de la Fundación a un NN, como unos cuantos políticos que yo conozco, y jamás podrían vincularla con ella en los papeles. O nombrar a alguien de su confianza, con quien no tenga parentesco alguno, y repartirse el dinero cada mes. De esa manera, ninguna “seria” y “sesuda” investigación de ningún diario gorila, cómplice de las dictaduras militares, sería posible de publicar y entonces los payasos baratos no tendrían de dónde copiar y pegar para ensuciar a gente trabajadora y honesta.
Dicho esto, me voy a ocupar de ustedes, excrementicios escribas:
Eduardo y Julio, cobardes misóginos semianalfabetos, les aconsejo que sigan injuriando, calumniando y difamando en vuestras respectivas letrinas… Pero, por lo menos, ¡traten de que les paguen un poco más! Si quieren, les paso los montos y los nombres de las fundaciones que cada semana pasan por la ventanilla del Palacio del Queso a retirar sus tajadas. O hablen con el encargado del otro negocio, ese también está recaudando lindo. En cuanto a vos, “Carín”, ratita de biblioteca, ¡hacé valer tu título, por lo menos! No te regalés tan feo, hermano. Ya sé que LBH te sacó de la nómina y que tu excorreligionario te arruinó la fiesta de los 29, pero si hay miseria ¡que no se note!…
Conclusión
Sé que a ustedes, pequeñas ratitas, la cabeza no les da más que para copiar y pegar. Son apenas los sicarios de otros ratones más gordos. Pero, unos y otros, no se olviden que en La Rioja somos pocos y nos conocemos mucho…
Hasta la próxima, ratas.
José Francisco Soria
DNI 14.862.422





