Luis Beder Herrera habló con Carlos Menem para entusiasmarlo con lo que sucederá en el año electoral. Esa es una versión.
La otra es que Menem le llamó a Beder Herrera para hablar sobre Zulemita.
Lo que se sabe es que la diputada nacional Teresita Madera -impulsada por el gobernador- estuvo con la hija del ex presidente con el propósito que se sume a la vida política local.
Zulemita ha reiterado que su vida no es la política, salvo que se lo pida su padre.
La primera intención del bederismo duro es que Menem sea su rostro en las elecciones generales del año que viene, en caso que el gobernador no modifique la Constitución para que busque otro mandato.
Bajo el argumento que Menem es el único para unir al peronismo, por lo menos un sector, se habría producido otra vez el acercamiento con el senador, que no participa de ninguna sesión en el Congreso.
El bederismo puro sostiene que Menem aparece en todas las encuestas, especialmente en la Capital, en donde el bederismo está mal.
La mejor posicionada es Teresita Madera a nivel provincial y Néstor Bosetti es la Capital, aunque sus números no superan el 11 por ciento de intención de voto.
Frente a ello, en los próximos días Zulemita se haría ver al lado de Teresita Madera para lanzar un programa oficial dentro de una Fundación.
Algunos se ilusionan que esté Carlos Menem, quien no se hace ver en público.
Eso da respuesta a la sobresaturación de la figura de Madera y Bosetti en los medios oficiales.





