La semana que viene ya estará otra vez en funciones el gobernador Luis Beder Herrera. Será tras su descanso junto a su esposa en Europa.
Algunos dicen que la vuelta se dará el lunes, pero otros sostienen que será a mitad de semana. A ciencia cierta, solo Beder Herrera lo sabe.
El mandatario se fue del país para despejar su mente, luego de hechos mediáticos que involucraron a su gobierno y familia, que calaron hondo en el oficialismo.
La vuelta se dará en el marco de una interna intestina en su propia administración, marcada por su favoritismo por el ministro Néstor Bosetti y el desmerecimiento de la gestión de los demás miembros de su gabinete.
Bosetti pasó por decisión del mandatario provincial a ser una especie de super ministro, que va desde la entrega de medallas de fútbol hasta manejar millones de pesos del Estado, que es de todos.
Funcionarios con sello, pero sin manejo, es lo que se da dentro de la Casa de Gobierno.
Ante el pedido puntual, la respuesta de ministros, secretarios, directivos, titulares de SAPEM, es la misma: a la espera de la vuelta del gobernador.
Hasta el propio ministro Ricardo Guerra usa la misma frase. Desde hace tiempo, Beder Herrera cerró la toma de decisiones al ámbito de su pequeña oficina en la Residencia Oficial. Eso le ha provocado que al pasar todo por él haya descuido cuestiones básicas de un Estado.
Hoy Beder Herrera, ya que el gobierno es él, tiene el problema que las SAPEM son otro Estado paralelo, cuyos gastos crecen al ritmo de la inflación, que no es similar con los salarios públicos, que van por debajo de la proyección del 40 por ciento.
Otro aspecto es la inseguridad reinante, especialmente en la Capital, y la falta de recursos en la salud, hoy el hospital Vera Barros está sin tomógrafo.
También la bomba de tiempo que es el Parque Industrial, que va de parche en parche con los programas Repro. Hoy un gran porcentaje de los trabajadores son subsidiados.
Mientras está la desesperación de los suyos por lo que hará más allá del 2015. La conformación de la Mesa Provincial tuvo el trasfondo que haya un operativo clamor por su re re, aunque nunca se midió que toda la sociedad tiene su mente en cómo llegar a subsistir diariamente.
La pobreza es una realidad por encima a quien le pese. Hay una destrucción del salario y una morosidad de la clase trabajadora, a raíz que los sueldos no alcanzan.
Locales vacíos, niños pidiendo o limpiando vidrios, menos circulación de vehículos y brusca caída de la venta en los comercios en una constante en una sociedad calma, paciente, aunque con el peligro que haya un agotamiento.
Beder Herrera tiene el deber de retomar la rienda de su gobierno y no poner a toda una provincia detrás de intereses personales mezquinos, ya que hoy los barrios están en ebullición debido que la gente no quiere más anuncios o dilaciones, sólo busca que se encuentre la solución, aunque sea para llegar a fin de mes.





