CARPA advirtió: «El pesimismo nos invade al no ser acompañados por quien corresponde»
La vitivinicultura argentina se concentra en la provincia de Mendoza con alrededor del 70% de los viñedos (superficie implantada). San Juan tiene algo más del 21% y todas las demás provincias (15) con viñedos registrados el saldo. Nosotros con algo más del 4% somos los más grandes de los chicos, tenemos una gran cantidad de productores pequeños, y el volumen total lo conforman principalmente productores Medianos, no existiendo ningún productor grande local.
Por una larga y permanente tarea de algunos de nuestros colegas viñateros, La Rioja está presente en los principales foros con igual peso que las provincias de gran producción.
Pero al momento de intentar soluciones, los volúmenes, los montos, los números, indican que si no se toman las medidas que corresponda en Mendoza nada se remedia si lo hacen las otras provincias en forma aislada. San Juan lo entiende así y tiene herramientas acordes al momento. Algunas las puso en práctica y otras sostienen que no pueden aplicarlas si no se actúa con alguna similitud en Mendoza, pues sería como “echar un balde de agua en el rio”.
Por supuesto que las medidas más importantes le corresponde tomarlas a la Nación, que hace oídos sordos por ser opuestas al modelo.
Eso nos hace pensar que por más importante que sea la vitivinicultura como actividad económica para nuestra provincia, la escala nos indica que las soluciones globales y/o nacionales, deben darse por Mendoza.
Pero nuestro gobierno provincial podría tomar el ejemplo de San Juan, para aliviar la situación de sus productores vitícolas con medidas al alcance de su presupuesto o que no lo tocan. Por ejemplo, desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se transfirieron hace ya más de un mes, parte de los fondos comprometidos por Nación para la conformación del Fondo Rotatorio para el sector vitivinícola, como corolario de las gestiones iniciadas por nuestra institución a principios de este año.
Con ese fin nos reunimos entonces con el Ministro Javier Tineo para concretar una metodología para la implementación de dicho fondo rotatorio, para préstamos a productores vitícolas y bodegas radicados en La Rioja, de manera que dispongan del capital que necesitan para llegar a la cosecha 2015. Aun no se concreta ni lo acordado, ni algo parecido, y por el contrario, se comenta el uso de esos fondos para fines alejados de su objeto.
Hoy cierra la Administración Publica y por lo tanto el pesimismo nos invade al no ser acompañados por quien corresponde y encima no sabemos cómo enfrentaremos la inminente cosecha.
Presión tributaria
Más de 100 dirigentes del sector agroalimentario argentino se reunieron en CAME para analizar la situación del sector y proponer soluciones a un conjunto de problemáticas comunes.
El aumento en la presión tributaria está deteriorando aceleradamente la rentabilidad de los 28 principales complejos productores regionales, donde hay 157 mil pequeños y medianos productores en situación de riesgo. Un caso paradigmático, que refleja la realidad fiscal del sector primario, es el complejo vitivinícola: la carga impositiva promedio de toda la cadena que históricamente se ubicaba en 30% de su valor agregado, hoy se encuentra en 51%, afectada por la mayor presión directa que se viene aplicando a nivel nacional, provincial y municipal.
Ése fue uno de los principales temas planteados por un centenar de dirigentes del sector agroalimentario argentino, que participaron en la reunión plenaria organizada por la rama de Economías Regionales de CAME. Los productores de todo el país hablaron del impacto negativo que está teniendo el contexto económico nacional e internacional actual sobre todas las economías regionales por igual.
Un factor de preocupación en el plano internacional, son las devaluaciones que están sufriendo algunas monedas, sobre todo en países de la región como Brasil y Chile que tiene como consecuencia directa la pérdida de competitividad de muchos productos locales que quedan fuera del mercado. A eso se suma la disparidad cambiaria interna y el incremento de los costos de producción en el mercado argentino.
Otro problema que se debatió en la reunión realizada en CAME, el 2 y 3 de Diciembre pasados, fue la baja participación en la renta del productor primario en la cadena de valor, especialmente en las distintas etapas de la comercialización. Se trata de una problemática presente en todas las economías regionales, y sobre la cual los dirigentes aportaron datos e intercambiaron realidades.