Sólo cuatro «gobernadores» perforaron el techo del 50%
«Una gran elección de Lousteau, que debe dejar inquieto y preocupado al macrismo», asveró Daniel Scioli, candidato presidencial del Frente para la Victoria. «La elección para Macri fue horrible, y más horrible fue su discurso», sentenció Aníbal Fernández, jefe de gabinete de ministros de la Nación. «La elección marca a las claras la decadencia de Macri», provocó Alejandro Bodart, precandidato presidencial del Movimiento Socialista de los Trabajadores. «El escenario de despegue nacional de un sector de la oposición (Cambiemos) se diluyó ayer», se jugó Sergio Massa, postulante a la presidencia por el Frente Renovador. Sin embargo, el frío de los números demuestra que Horacio Rodríguez Larreta se subió el domingo , balotaje mediante, al podio de los únicos cuatro candidatos a «gobernadores» de todo el país que lograron superar el 50 por ciento de los votos a favor.
En su nacimiento, el macrismo sin Macri sufrió una merma en el caudal de votos, al menos en relación con los comicios de 2007 y 2011. Eran tiempos de macrismo con Macri, en la boleta porteña, y el PRO superaba el piso de 60 por ciento de los votos, tal cual ocurrió en el balotaje de hace cuatro años cuando el adversario era el kirchnerista Daniel Filmus. En este comicio se produjo un cambio de paradigma macrista y, ya sin el expresidente de Boca Juniors dando pelea en la boleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el PRO debió reacomodarse a una nueva ingeniería electoral y a un rival distinto como Martín Lousteau.
Sin embargo, Rodríguez Larreta se impuso con 51,64 por ciento de los votos y se coló así en el lote de candidatos a gobernador que superaron el 50 por ciento de sufragios a favor, junto al riojano Sergio Casas (Frente para la Victoria); el salteño Juan Manuel Urtubey (Frente para la Victoria) y Alberto Weretilneck (Alianza Juntos Somos Río Negro).
El 14 de junio, en Río Negro, Weretilneck se impuso tanto al candidato a gobernador del FpV, el senador Miguel Pichetto, como al radical Horacio Massaccesi. Weretilneck trepó al 52,80 % de los votos rionegrinos. Hace una semana y con el triunfo puesto, blanqueó su alineamiento a nivel nacional con Daniel Scioli, a quien manifestó su apoyo en la cumbre de gobernadores de San Juan organizada la semana pasada por José Luis Gioja.
Además del gobernador electo de Río Negro, sólo otros dos mandatarios provinciales ganaron con mayor autoridad en sus distritos. Uno fue el salteño Urtubey. El candidato del Frente para la Victoria, que ya había gobernado Salta durante dos mandatos, se alzó ganador el 17 de mayo pasado con un 50,87 % de los votos. Superó así al massista Juan Carlos Romero, del Frente Renovador, quien sumó el 30,75 % de los sufragios.
En La Rioja, el 5 de julio pasado, el kirchnerista Casas se impuso con el 54,17% y logró el mayor porcentaje de votos en relación con las provincias que desoblaron las elecciones para la gobernación y la despegaron del comicio presidencial de octubre próximo.
El calendario se abrió el 26 de abril con la elección a gobernador de Neuquén, donde Omar Gutiérrez obtuvo un 37,5% de los votos y retuvo el gobierno para el Movimiento Popular Neuquino. La disputada elección para gobernador de Santa Fe, celebrada el 14 de junio, finalmente arrojó ganador al socialista Miguel Lifschitz sobre el macrista Miguel del Sel. El Partido Socialista retuvo así el poder con 30,64 por ciento de los votos en un comicio donde el electorado se fracturó en tercios casi perfectos: Del Sel alcanzó un 30,56% y el Frente para la Victoria, de Omar Perotti, llegó al 29,3%.
El 21 de junio fue el turno de Mendoza y Tierra del Fuego donde los gobernadores electos tampoco perforaron el techo del 50 por ciento de los votos. El radical Alfredo Cornejo, con apoyo del PRO y el Partido Socialista, desplazó al peronismo del poder con el 46,43%. En la provincia más austral del país, la candidata del Frente para la Victoria, Rosana Bertone se acercó al podio de Weretilneck, Urtubey y Larreta pero no llegó al 50%. El kirchnerismo desplazó allí al ARI de Fabiana Ríos consiguiendo el 49,75% de los votos, contra el 46,30% del actual intendente de Ushuaia, Federico Sciurano.
En Córdoba, el 5 de julio pasado, el delasotismo tampoco superó la marca de Salta, Río Negro, La Rioja y Capital Federal. El candidato del oficialismo, Juan Schiaretti, se impuso en las elecciones generales a gobernador con el 38,5% de los votos y se convirtió en el sucesor de José Manuel de la Sota. A cuatro puntos quedó el postulante de la alianza entre la UCR y el PRO, Oscar Aguad, con el 33,9%. El kirchnerismo quedó relegado al tercer lugar: Eduardo Accastello obtuvo el 17,8% de los votos.
Así, el 51,64 por ciento de Larreta, si bien implicó una merma en relación con el 64% de la fórmula Macri-María Eugenia Vidal de 2011, se ubicó como el cuarto mejor resultado a nivel distrital en todo el país. El nuevo jefe de Gobierno electo de la Capital Federal también fue superado por el 54,17% del kirchnerista Casas en La Rioja, el 52,8% de Weretilneck en Río Negro y el 50,87% de Urtubey en Salta. En los demás turnos electorales desdoblados, ya celebrados en las provincias, ningún candidato al Poder Ejecutivo superó el 50%. El calendario electoral desdoblado para votar gobernador en las provincias continuará el 23 de agosto en Tucumán y el 20 de septiembre en Chaco. Las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, Catamarca, Chubut y La Pampa sufragan junto a la elección nacional del domingo 25 de octubre.
El comicio del domingo en Capital Federal logró así múltiples lecturas. El macrista Federico Pinedo sostuvo que el triunfo de Rodríguez Larreta en el balotaje supone que «el PRO les ganó a todos los candidatos presidenciales juntos». Sin embargo, el balotaje de este domingo demostró una caída de casi 10 puntos porcentuales respecto de la mejor elección del macrismo de 2011, habiendo perdido aproximadamente 230 mil votos.
Debe estar conectado para enviar un comentario.