Después de la crisis de 2001, el sistema financiero argentino no sólo se volvió a levantar, sino que, fortalecido, presumió durante años de tener uno de los indicadores de morosidad más bajos de su historia.
Según el diario La Nación, en el primer trimestre del año, sin embargo, una señal de alerta se encendió entre los bancos: la cartera irregular creció en sólo tres meses 33%, hasta llegar al 4,4% del total de créditos. Es un nivel aún bajo en términos históricos, pero la tendencia inquieta a los bancos, cada vez más atentos al deterioro de las variables macroeconómicas.
«Por ahora la irregularidad no es alta, y menos si se compara con 2000-2005 -destacó Pablo Curat, socio de Curat, Martínez Larrea & Asociados-. Pero va dando señales de problemas en las cadenas de pagos. Sobre todo en aquellas provincias y regiones más vinculadas con las economías regionales, en las cuales el atraso cambiario les está pegando más fuerte.»
Según un informe de Curat basado en datos del Banco Central, en marzo -últimos datos disponibles-, el 4,3% de la cartera de créditos a empresas está en situación irregular, esto es, con una mora de por lo menos 30 días.
La situación se agrava en función de la región: en el Norte, la mora alcanza al 6,1% de los préstamos corporativos, mientras que en Cuyo llega al 5,8%, y en la Patagonia, al 5,3 por ciento. La región con menos problemas de pago es la pampeana, con una irregularidad entre las empresas del 2,9 por ciento. «Hay muchos sectores que están en una situación crítica», señala Mariano Lamothe, gerente de Análisis Económico de Abeceb.
«El agro venía de períodos mejores; hoy quizás está descapitalizándose antes de entrar en morosidad», explica en relación con los buenos resultados todavía de la región pampeana. Pero para las economías regionales, como las manzanas y peras del Alto Valle, o las olivas y el vino en Cuyo, describe, se conjugó en los últimos años un cóctel demoledor. «Las economías regionales se enfrentan con una caída internacional del precio de sus bienes provocados por una menor demanda, al mismo tiempo, compiten con productos europeos que están deflacionándose y dependen de que les compren países que están devaluando sus monedas», apunta Lamothe.
Devaluación
Brasil es uno de los principales destinos de productos argentinos. En la semana pasada, su moneda, el real, cayó a su nivel más bajo en 12 años contra el dólar. El gobierno de Dilma Rousseff prevé por ahora una contracción de la economía para este año de 1,49 por ciento.
«Las economías regionales tuvieron un respiro en enero del año pasado, pero venían arrastrando un fuerte atraso. Ya no tienen resto para pagar deudas», dice Lamothe. Por caso, detalla, el precio promedio del mosto cayó 28% interanual, mientras que el costo logístico para las empresas del sector aumentó en el mismo periodo un 7% y el costo salarial trepó otro 17% en dólares. En tal sentido, en el desagregado por provincias, las más complicadas son Tucumán, con una mora del 8,4%, seguida por Tierra del Fuego (8,2%), Salta (7,7%), Santiago del Estero y Chubut (7%), Mendoza (6,6%) y La Rioja (6,5%). En el otro extremo se ubican Misiones y Chaco (1,6%), Jujuy (2,2%), Santa Fe (2,3%) y La Pampa (2,5%).
La morosidad suele ir siempre de la mano de una caída en los niveles de la actividad y, pese a que algunas consultoras privadas están viendo un leve repunte de la economía a partir de mayo, otras proyecciones, como la del Fondo Monetario Internacional (FMI) contemplan que la malaria no sólo se asentará en 2015, sino que se prolongará hasta 2016.
Empleo y baja del salario real, los factores clave
Los individuos son los mayores receptores de crédito privado. Y si bien está creciendo también entre ellos la mora en los pagos, la cartera de créditos a personas no muestra el mismo nivel de deterioro que la de las empresas.
Según el informe de la consultora Curat, Martínez Larrea & Asociados, la irregularidad en la cartera de préstamos a personas ascendía a marzo pasado -último dato disponible en el Banco Central- a 5,5% del total. Desde diciembre, la calidad de la cartera empeoró en 14% (desde el 4,8% registrado en diciembre de 2014), contra el 33% que registró la porción destinada a las empresas.
«En individuos, la gran diferencia está en si uno está vinculado al banco mediante una cuenta sueldo o no», explica Pablo Curat, socio de Curat, Martínez Larrea & Asociados. «Entre los que no tienen cuenta sueldo se ven niveles de morosidad más altos», señala
Por lo general, explica Curat, las dificultades de las personas para cumplir con sus obligaciones financieras están asociadas a problemas de empleo y caída de los salarios reales, tal como sucedió el año pasado. «Todo esto hace que no puedan honrar los pagos mínimos de tarjeta y que vayan avanzando mediante refinanciaciones de saldos», dice Curat.
Verónica Sosa, economista de Economía & Regiones, subraya que las personas físicas en relación de dependencia captaron en el primer trimestre de este año el 36% del total de préstamos privados. La mayoría fueron créditos de cortísimo plazo, destinados al consumo (préstamos personales y adelantos de tarjeta de crédito).
La irregularidad de la cartera de individuos varía en función de cada provincia. San Luis es la de peor calidad crediticia, con una morosidad del 11,3%; seguida por el Gran Buenos Aires, con el 7%; La Rioja, con el 6,4% y la ciudad de Buenos Aires, con el 6,3 por ciento. Entre las provincias con personas mejor pagadoras se destacan Chaco (2,2%), Misiones (2,9%), Formosa (3%) y Jujuy (3,3%). En estos últimos casos, no obstante, la profundidad del crédito también es menor.
La región con peor calidad crediticia, de acuerdo con el informe, es Cuyo, con una irregularidad de 6,7%..



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