La Provincia dejó en stand by la aceptación de los casi 2.000 nombramientos que realizó la gestión del saliente intendente Ricardo Quintela.
La decisión de Quintela, aunque el municipio no es la patronal de los empleados estatales dentro del esquema del gobierno de Luis Beder Herrera, abrió una fuerte discusión en la Casa de Gobierno, que fue planteada por el jefe comunal entrante Alberto Paredes Urquiza.
Si la Provincia acepta los 2.000 nombramientos, es decir el pase a planta permanente de los planes de empleo, debería hacer lo mismo con las demás Intendencias, como así también con todas las reparticiones, entre ellos los precarizados de Salud.
El gobierno argumenta que no tiene recursos para incrementar la masa salarial.



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