La mujer, oriunda de La Rioja, había llegado a Tucumán hace algunos meses cuando su pareja vino a una fiesta y decidió no volver a sus pagos
Una joven de 21 años fue rescatada la semana pasada por la Policía de los malos tratos que le propinaba la familia de su esposo, todos integrantes de una comunidad gitana.
La mujer, oriunda de La Rioja, había llegado a Tucumán hace algunos meses cuando su pareja vino a una fiesta y decidió no volver a sus pagos. Según una fuente policial que intervino en el allanamiento, la mujer agredida se encuentra embarazada de su tercer hijo. A los otros dos no podía verlos por decisión de su esposo y de su suegra. La situación fue conocida por la denuncia de una médica a la que la joven fue a ver por su embarazo. Durante la consulta, le contó sobre los malos tratos, que incluían agresiones físicas y verbales. También intervino el Observatorio de la Mujer, ubicado en el Centro de Salud.
Por este motivo la Justicia le solicitó a la Policía que interviniera en el lugar donde vive la familia, en las cercanías de 25 de Mayo y Francisco de Aguirre.
“Cuando llegamos, no entendíamos qué decían porque estaban hablando en su lengua, pero era evidente que la estaban amenazando”, señaló la fuente policial.
La joven fue puesta a resguardo en un albergue y esta semana volverá a La Rioja, a encontrarse con sus padres. Ya prestó declaración en Tribunales sobre los malos tratos denunciados por su médica.
En el operativo actuaron el subcomisario Ricardo Villagra y el oficial Abraham Albornoz. (La Gaceta)



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