La legislatura provincial aprobó que el 4 de agosto sea día no laborable en homenaje al ex obispo Angelelli. También, le remitieron una nota a Macri para que incluya esa fecha en el calendario de feriados.
Mientras transcurre el flamante feriado impulsado por Salta en homenaje a Miguel Martín de Güemes, desde la Legislatura riojana le remitieron una nota al presidente Mauricio Macri para que incorpore al 4 de agosto como día no laborable en honor al asesinado ex obispo Enrique Angelelli.
Con el apoyo de todos los bloques, la Legislatura aprobó que esa fecha sea declarada feriado provincial, aunque aún falta la promulgación del gobernador Sergio Casas.
El próximo 4 de agosto se cumplirán 40 años del homicidio, que fue presentado como un «accidente» de ruta en su época.
Oscar Chamía, vicepresidente primero de la Cámara, anunció que también le enviaron este proyecto al presidente Macri «para que de alguna manera determine la incorporación en el calendario de feriados nacionales el 4 de agosto en homenaje al asesinato de Monseñor Angelelli (sic)».
Inés Brizuela y Doria, diputada provincial de la Fuerza Cívica Riojana y presidenta de la UCR local, destacó la vigencia de la preocupación del ex obispo por los pobres porque «no hay peor violencia que ver funcionarios que, después de 12 años de gobierno, tiran valijas con millones de dólares para intentar ocultar el resultado de la corrupción». La diputada fue tildada de «gorila» por sus pares justicialistas.
Angelelli murió el 4 de agosto de 1976 cuando conducía su camioneta de regreso desde Chamical, adonde había asistido a una misa de homenaje a dos curas y un catequista asesinados, y a la altura de Punta de los Llanos, sobre la ruta 38, el vehículo volcó.
El sacerdote Arturo Pinto, quien acompañaba a Angelelli en el viaje, quedó inconsciente por el golpe, y luego relató que el vehículo fue cruzado por otros dos autos hasta que lograron hacerlo volcar.
El monseñor sobrevivió al vuelco y su cuerpo quedó tendido en el pavimento, donde un rato después murió. Algunas versiones dan cuenta de que habría sido rematado a golpes en la cabeza en esa agonía.
Una primera investigación, realizada en la última dictadura, dijo que se había tratado de un accidente, pero la causa fue reabierta en 1984 en la justicia provincial en base a los testimonios que aseguraban que había sido un crimen.




