El acuerdo menos pensado: El PJ casista y el macrismo puro pueden ser socios

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El peronismo y el macrismo se necesitan para subsistir más allá del año entrante. El PJ gobierna la mayoría de las provincias argentinas y el PRO quiere mantener el poder nacional. Bajo esas consignas avanzan en un entendimiento electoral.

No es solamente La Rioja que lo está experimentado sino sucede en casi todas las provincias adonde está el sello peronista. Mauricio Macri busca reelegirse, pero necesita de la estructura política justicialista y más aún en tiempos débiles para su administración nacional.

La Casa de Gobierno riojana leyó el mensaje enviado, a través del Ministerio del Interior, y tomó nota a cada una de las demandas macristas e hizo una contraoferta con pedidos concretos para la Provincia.

Sergio Casas necesita recursos frescos para garantizar la gobernabilidad, centrada en el pago de los salarios públicos, mientras ronda la idea del operativo clamor por la reelección.

Sin ponerse colorado, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aceptó el pedido riojano e hizo los trámites para que nadie se opusiera, ya que los recursos están en el presupuesto nacional. ¿Cuál sería la idea del macrismo puro?.

 


La estrategia sería una “no agresión” mutua en las elecciones. En principio, la idea implicaría que los gobernadores adelanten las elecciones provinciales o vayan el mismo día con la Nación y el macrismo presente una oferta electoral débil, esto es un candidato sin grandes chances o bien que el macrismo puro no apoye con fuerza a su propia lista.

La contraprestación sería que una vez reelectos en sus provincias los gobernadores se retiren de la discusión nacional y, por ejemplo, no apoyen a una lista de Cristina Kirchner o bien empujen una lista que no pase los diez puntos y termine complicando a la ex presidenta.

Según la Casa Rosada, varios mandatarios provinciales se sentirían más cómodos con un Macri reelecto que con una Cristina de regreso al poder.

Cada movimiento los ven los verdaderos socios del Presidente, quienes se han mostrado muy críticos en las últimas horas, mediante pronunciamientos de Elisa Carrió y de la Unión Cívica Radical.

En La Rioja se puede traducir en el acercamiento fotográfico de Casas con referentes macristas, que también mantienen sus serias diferencias con Cambiemos riojano. Muchos de los cuales han sido directamente excluidos de las decisiones internas o no son convidados a la hora de dar buenas noticias.

Quien lleva adelante la estrategia de la Casa Rosada es Frigerio, quien reafirmó lazos con el peronismo riojano con gestos concretos, ya sea su venida a la cumbre de gobernadores para impulsar el corredor bioceánico o el proyecto de presupuesto. La relación institucional preocupa al intendente Alberto Paredes Urquiza, cuya sector se referenciaba en el ministro nacional.

Como siempre ha sucedido, el senador nacional Julio Martínez sigue en silencio con los movimientos de la política riojana, como así también su socia, Inés Brizuela y Doria. Hasta ayer, el peronismo se destruía, hoy cambió: construye, pero con el macrismo puro, el de Macri.