Marcos Peña, referente de Martínez, le arrebató la obra pública a Frigerio, impulsor de Paredes Urquiza

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El presidente Mauricio Macri formalizó su decisión de otorgarle más poder al jefe de Gabinete, Marcos Peña, al ponerlo al frente de los proyectos de Participación Público-Privada (PPP), una de las mayores apuestas del Cambiemos para reactivar la economía.

A través del decreto 1117/2018, publicado en el Boletín Oficial, el Jefe de Estado le quitó al ministro del Interior, Obras Públicas y Viviendas, Rogelio Frigerio, el manejo de los PPP y los dejó en manos de Peña.

De esta manera, el jefe de ministros pasará a ocupar un rol clave para el Gobierno nacional y para la alianza Cambiemos, porque los proyectos de infraestructura serán determinantes en la recuperación de la economía y, por ende, en las ambiciones electorales de Macri y sus aliados para pelear por la reelección.

Peña retomó el protagonismo perdido dentro del gobierno nacional y se enfoca al armado territorial de Cambiemos. En La Rioja, el jefe de Gabinete apoya al senador nacional, Julio Martínez, como candidato a gobernador en las elecciones que vienen.

Mientras que Frigerio, el perdedor en la decisión del Presidente, es quien impulsa al intendente capitalino, Alberto Paredes Urquiza, para que sea el candidato del macrismo en la provincia.

Marcos toma el control de la obra pública de cara a la campaña electoral

El texto oficial indica que Peña tomará todas las decisiones definitivas sobre “elaboración, registro, seguimiento, evaluación y planificación de los proyectos de inversión pública” y tendrá a cargo “el control de la formulación, registro, seguimiento y evaluación de esos proyectos cuando sean ejecutados a través de contratos de participación público-privada”.

El histórico ladero de Macri también será la voz reinante en todo lo referido al registro de empresas contratistas de obras públicas y de consultorías. Aquí, su participación tendrá significativa importancia porque deberá tomar decisiones en un terreno que quedó salpicado por el escándalo de la megacausa judicial sobre presuntos pagos de coimas durante los años kirchneristas.

En la cuestión electoral, Peña bajó línea en Cambiemos y dijo que será una campaña corta y pidió enfocarse en la gestión. En rigor, remarcó que “no es momento de hablar de la campaña” ya que “la gente no está pensando en las elecciones”. “No podemos perder de vista que hay que gobernar, ese tiene que ser nuestro foco. Los próximos 9 meses tienen que ser de mucha gestión”, sostuvo.

Consultado por las próximas elecciones , Peña consideró que el Presidente es el mejor candidato: “No tengo dudas de que Macri es el mejor candidato a presidente para completar un período de ocho años de transformaciones necesarias”.

Ante la pregunta sobre qué hacer con quienes le reclaman a Cambiemos una “apertura hacia el peronismo”, el jefe de Gabinete contestó que la coalición de gobierno tiene dirigentes peronistas, pero “no negocia su identidad”.

“Si uno mira la realidad, ha habido entendimiento con gente que viene del peronismo y de otros lugares. Cambiemos debe ser un espacio abierto a dirigentes y a la ciudadanía”, agregó.

Otro de los escenarios para el análisis que plantean las elecciones es la posible candidatura de Cristina Kirchner. En este punto, el jefe de Gabinete consideró: “Los ciudadanos que creen que la expresidenta los representa la van a votar independientemente de lo que hagamos nosotros”. Y consideró “un mito” que la economía defina los resultados de la elección.

“Cristina Kirchner es la rival que representará de nuevo la resignación y el escepticismo. No va a sacar ni un voto de más que en otras oportunidades. La duda es el argentino que está enojado, que está con bronca, que siente que no se está avanzando”, concluyó.

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